Bolsonaro presentó en el parlamento su reforma previsional antiobrera

El gobierno brasileño presentó este miércoles su proyecto de reforma jubilatoria con la que muchos trabajadores morirán sin poder jubilarse.  El proyecto del gobierno plantea una edad mínima jubilatoria de 65 años para hombres y 62 para mujeres, y 40 años de contribuciones. La reforma es producto de un acuerdo con políticos corruptos y golpistas,…

Bolsonaro presentó en el parlamento su reforma previsional antiobrera

El gobierno brasileño presentó este miércoles su proyecto de reforma jubilatoria con la que muchos trabajadores morirán sin poder jubilarse. 

El proyecto del gobierno plantea una edad mínima jubilatoria de 65 años para hombres y 62 para mujeres, y 40 años de contribuciones. La reforma es producto de un acuerdo con políticos corruptos y golpistas, como el propio presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Maia, quien dijo hace pocos días que “hoy en día todos pueden trabajar hasta los 80 años”, o Davi Alcolumbre, presidente del Senado.

Bolsonaro pretende destruir la jubilación de los trabajadores brasileños y con eso “ahorrar” miles de millones de dólares para entregar a banqueros y especuladores con el pago de la deuda pública y la concesión de exenciones fiscales.

Grandes empresas deben unos 120 mil millones de dólares al sistema previsional, pero Bolsonaro, su ministro de Economía Paulo Guedes y el equipo de amigos de los ricos y empresarios buscan pasarles esta cuenta a los trabajadores.

Es evidente el festejo frente al avance de la “madre de todas las reformas”, que es exigida para elevar la “competitividad” y “eficiencia” de Brasil, palabras que los capitalistas usan para referirse al nivel de explotación y pobreza a la que es sometida la población trabajadora.

Mientras tanto, parlamentarios y jueces seguirán nadando en sus privilegios, con enormes salarios, reglas generosas para sus jubilaciones y beneficios y auxilios de todo tipo. Los militares, parte del gobierno de Bolsonaro y protegidos por el presidente, tendrán derecho a una reforma alternativa, ya que su régimen previsional también está lleno de privilegios.

Los empleados públicos serán uno de los sectores más afectados. La contribución previsional deberá aumentar del 11% cobrado actualmente al 14% del sueldo, y un impuesto extraordinario de hasta 8% más. Eso podría llevar a que el 22% del salario de un empleado público sea destinado a la contribución previsional.

Según informa la prensa local, el valor del beneficio pagado por el sistema previsional será calculado según el promedio de los salarios de contribución. Con 20 años de contribución, el trabajador tendrá derecho a recibir solo el 60% del valor del beneficio. A cada año se agregará un 2% hasta el límite de 100%. Para recibir una jubilación íntegra el trabajador tendrá que aportar durante 40 años.