Quieren obligar a parir a una nena de 11 violada.

Está embarazada de 23 semanas y media e internada desde enero en un hospital de Tucumán. Fue abusada por la pareja de su abuela. Ante una psicóloga, pidió la interrupción del embarazo. A.T tiene 11 años y está internada desde enero en un hospital de Tucumán. Cursa un embarazo de 23 semanas y media producto…

Quieren obligar a parir a una nena de 11 violada.

Está embarazada de 23 semanas y media e internada desde
enero en un hospital de Tucumán. Fue abusada por la pareja de su abuela. Ante
una psicóloga, pidió la interrupción del embarazo.

A.T tiene 11 años y está internada desde enero en un
hospital de Tucumán. Cursa un embarazo de 23 semanas y media producto de una
violación de la pareja de su abuela. Ante una psicóloga la nena pidió la
interrupción del embarazo. Una fiscal, el secretario de Salud de la provincia y
grupos antiderechos encabezan una cruzada para obligar a nena a parir contra su
voluntad.

En enero Soledad Bazán llevó a su hija a la sede de Centros
de Atención Primaria de Salud (Caps): ahí se enteró que la chica estaba embarazada
y presentó la denuncia en la Unidad Regional Este de policía de Tucumán.
Denunció que Eliseo Víctor Amaya, el novio de la abuela, de 65 años, abusó de
la nena cuando la cuidaba.

La causa judicial quedó en manos de la Fiscalía
Especializada en Delitos contra la Integridad Sexual, que ordenó la detención
de Amaya. El hombre quedó detenido y la nena fue derivada al Hospital del Este
Eva Perón, en las afueras de San Miguel de Tucumán.

Desde los cinco años la nena vive con su abuela en 7 de
Abril, una localidad del noreste de Tucumán con ella y su pareja. A su mamá le
quitaron la tenencia cuando un novio suyo abusó de sus dos hijas mayores.

Según publicó ayer la periodista Mariana Carbajal en Página
12, la historia clínica que fue incorporada a la causa judicial dice que la
nena se provocó autolesiones y que tuvo un intento de suicidio. Un informe
médico, también incorporado al expediente, plantea que hay “alto riesgo
obstétrico” si continúa el embarazo, según publicó la periodista. “Quiero que
me saquen esto que me puso adentro el viejo”, le dijo la nena a la psicóloga
del hospital donde está internada.

El Código Penal establece -desde 1921- que las víctimas de
violación tienen derecho a acceder a una interrupción voluntaria del embarazo.
En 2012 la Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció que el aborto
legal debe realizarse sin necesidad de autorización judicial. Alcanza con la
declaración jurada de la víctima o de su representante legal. Además, el Comité
de Derechos del Niño recomendó al Estado argentino que garantice las
interrupciones voluntarias de los embarazos, fundamentalmente en casos de
menores de 15 años.

A pesar de las declaraciones de la nena el secretario de
salud provincial Gustavo Vigliocco y grupos antiderechos insisten en obligar a
la nena a parir contra su voluntad. Según Página 12 la fiscal Adriana Giannoni
se sumó a esta cruzada. Actuó de oficio -la causa por la violación está en otra
fiscalía- para que una defensora intervenga por el “no nacido” citó a los
médicos que atienden a la nena y “los presionó para que no accedieran a
practicar el aborto legal”.