Un nuevo ejercicio de film criminal argentino con el acento puesto en los personajes

El cine argentino carece -en general- de cine policial. No, sin embargo, de cine criminal, que abunda. Es decir, hay menos investigación sobre un “caso” desde la ley que una mirada sobre las posibilidades de un crimen desde los presuntos culpables o inesperados testigos. Es el crimen y su contexto aquel lugar donde nuestra pantalla…

Un nuevo ejercicio de film criminal argentino con el acento puesto en los personajes

El cine argentino carece -en general- de cine policial. No, sin embargo, de cine criminal, que abunda. Es decir, hay menos investigación sobre un “caso” desde la ley que una mirada sobre las posibilidades de un crimen desde los presuntos culpables o inesperados testigos. Es el crimen y su contexto aquel lugar donde nuestra pantalla ha ido a buscar historias. La misma sangre sigue con esta tradición: narra la muerte de una mujer que pudo o no ser asesinada por su esposo (otro buen trabajo de Oscar Martínez). Pero también es un filme doble y sobre lo doble, una película con más de una salida. El realizador Miguel Cohan ya rodó dos películas con temática similar (Sin retorno y Betibú) y maneja bien los elementos constitutivos del género. Falta algo, una puntada, una gota de espectáculo que nos permita el escalofrío y la emoción. Pero el retrato es preciso e interesa hasta el final.

Título original: Ídem, Argentina, 2019. Duración: 113’. Dirección: Miguel Cohan. Con Oscar Martínez, Dolores Fonzi, Diego Velázquez, Paulina García, Luis Gnecco. Calificación: Apta para mayores de 16 años.