Discos, reediciones y festivales del gran sello ECM

El sello ECM es sinónimo de calidad entre los adictos al jazz. Entrevera cierta tradición, apuesta al riesgo y respeto por la improvisación con un perfil artístico reconocible y una producción cuidada hasta el más mínimo detalle. Desde que el legendario Manfred Eicher lo fundara en 1969 en Munich, ECM editó más de 1500 títulos…

Discos, reediciones y festivales del gran sello ECM

El sello ECM es sinónimo de calidad entre los adictos al jazz. Entrevera cierta tradición, apuesta al riesgo y respeto por la improvisación con un perfil artístico reconocible y una producción cuidada hasta el más mínimo detalle.

Desde que el legendario Manfred Eicher lo fundara en 1969 en Munich, ECM editó más de 1500 títulos de artistas de casi todos los países, Argentina incluido (Dino Saluzzi es un exponente esencial). También cosechó premios, distinciones, fue votada en reiteradas ocasiones como la mejor discográfica por críticos y lectores de publicaciones especializadas y ha organizado varios conciertos y festivales con sus artistas más emblemáticos.

En los últimos meses, el sello ha mostrado una hiperactividad que sus seguidores agradecen. El lanzamiento de una decena de discos de alta concepción, el rescate en nuevas versiones de álbumes que estaban descatalogados y la organización de festivales con grandes figuras son parte de este reverdecer de una compañía que, en verdad, nunca se sentó a vivir de sus glorias pasadas.

Entre los nuevos discos para tener en cuenta hay que destacar los siguientes:

  • Trío Tapestry, de Joe Lovano, el primero que este consagrado saxofonista graba como líder para ECM, en trío con la pianista Myra Melford y la percusionista Carmen Castaldi.
  • The Transitory Poems, dúo de pianos de Craig Taborn y Vijay Iyer, dos de los pianistas más valorados en estos días. Grabado en vivo en Budapest, es uno de los grandes lanzamientos del año.
  • Imaginary Friends, de Ralph Alessi. Con un quinteto que incluye a Ravi Coltrane en saxo, el trompetista da forma aquí al que seguramente es su mejor trabajo para el sello.
  • The Gleaners, de Larry Grenadier. Un disco de solo contrabajo es una apuesta y una declaración de principios. Grenadier no defrauda en un álbum de escucha imprescindible.
  • And then comes the night, un trío del bajista noruego Mats Eilersten, que logra crear una atmósfera especial en el auditorio de Lugano donde grabó.
  • Hay bastante más ya editado o por venir: un disco de David Torn, Tim Berne y Ches Smith; un esperado dúo del guitarrista Bill Frisell con el bajista Thomas Morgan; un notable trabajo del pianista Yonathan Avishai y el trío de Andrew Cyrille con el consagrado trompetista Wadada Leo Smith y el mencionado Frisell, entre otros.
  • Se relanzaron discos fundamentales de su catálogo en versiones digipack, entre los que se incluyen obras claves de Paul Bley, Kenny Wheeler, el trío de Keith Jarrett, Chick Corea, Pat Metheny, Jan Garbarek, John Abercrombie y George Adams, entre los más destacados.

Finalmente, el sello anuncia para este mes una programación especial de sus artistas en distintas sedes de Nueva York. Por allí pasarán Roscoe Mitchell, el dúo de Iyer con Taborn, Carla Bley, Ralph Towner, Larry Grenadier y muchos más.

“La música es el centro de mi vida”, dijo alguna vez Manfred Eicher. Con la impronta y el encanto que le asignó a su sello acaso haya contribuido para que sea el centro de la vida de muchos más.