Por la baja de ventas en el país, las galerías de arte buscan mercados en el exterior

El futuro cercano del mercado local del arte no pinta nada bien. Los números del año pasado hablan por sí solos: las casa de subastas de obras facturaron u$s11,8 millones, 14% menos que el 2017. Muy lejos de la época de oro: en 2011, las ventas superaron los u$s20 millones. La devaluación de más del…

Por la baja de ventas en el país, las galerías de arte buscan mercados en el exterior

El futuro cercano del mercado local del arte no pinta nada bien. Los números del año pasado hablan por sí solos: las casa de subastas de obras facturaron u$s11,8 millones, 14% menos que el 2017. Muy lejos de la época de oro: en 2011, las ventas superaron los u$s20 millones.

La devaluación de más del 100% encareció, en moneda local, un producto que cotiza en dólares. Por ese motivo la demanda bajó y muchos artistas decidieron retener y no exponer sus obras hasta que el panorama aclare. Tal es así que, según el portal Estimarte.com, se ofrecieron sólo 5.373 piezas contra las 6.087 del año anterior. Los coleccionistas también se muestran más reticentes a desprenderse de su objeto artístico.

Para colmo de males las galerías y artistas tampoco pueden aprovechar la mayor afluencia de turistas extranjeros que hay en el país. “Es muy difícil venderles porque si ellos compran y luego quieren sacar la obra de arte del país tienen que hacer una serie de trámites muy engorrosos y costosos. Necesitamos que eso se flexibilice para poder captar a ese público. Ahí habría una oportunidad enorme”, explica Mariela Mayorga, Cofundadora de Smart Gallery BA.

La facturación por subastas cayó 14% durante el año pasado, hasta los u$s11,8 M

En la actualidad, hay unas treinta galerías de arte importantes en la ciudad de Buenos Aires. Por la coyuntura, la mayoría realizará menos muestras que las habituales durante este año y ya buscan alternativas para salvar su negocio. “La apuesta pasa por llevar el arte argentino a diferentes países. Queremos apuntar a Madrid, que es un mercado que congrega a gente de todo el mundo, y también a Miami. Allí, en diciembre, está la semana de Art Basel, una exhibición a donde se aglutinan varias ferias. En abril vamos a estar en Lima, Perú, y también en Bogotá (Colombia). Otro de los destinos que nos interesa por su gran potencial, por el poder adquisitivo del público y los valores a los que se venden las obras, es Dubai“, asegura la especialista.

En este caso, una decisión oficial sí está contribuyendo a la exportación del arte nacional. Hace algo más de un año, un decreto presidencial modificó la Ley de Circulación Internacional de Obras de Arte buscando destrabar el mecanismo para sacar obras del país. La ley se amolda a los artistas que quieren exponer en eventos internacionales.

“Los galeristas estamos focalizados en poner un ojo afuera y llevar a los artistas a otras ciudades del mundo. Eso lo hacemos a través de las ferias. Allá se manejan valores más tentadores y se llega a gente muy importante”, agrega Mayorga.

Hundimiento de precios

En la actualidad, los precios de las obras locales son relativamente bajos comparados con lo que se observa en los principales mercados del mundo. En el sector esperan que la internacionalización potencie las cotizaciones.

Por caso, el óleo de Fernando Fader, “Primavera”, alcanzó el mejor precio final en subastas en 2018: u$s354.450, superando el precio más alto del año anterior, obtenido por “El Naranjero”, de Prilidiano Pueyrredón, vendido a 236.000 dólares.

En Argentina no hay ni una obra de un artista vivo que cotice en un millón de dólares.

No obstante, los especialistas indican que este mercado deprimido también le brinda oportunidades a aquellos inversores que quieren comprar una pieza a buen precio y que, a su vez, están dispuestos a esperar a que el sector se recupere y que la obra vuelva a cotizar en alza.