Registros de alarma y discrepancias sobre la contratación de inmigrantes

El empleo registrado privado volvió a caer en diciembre (SIPA) y cerró el peor año desde 2002. En comparación con diciembre de 2017 retrocedió un 2,1% (130.801 trabajadores menos) y para encontrar un valor similar hay que remontarse a fines de 2014. A los datos que consignó el Observatorio de Derecho Social de la CTAA…

Registros de alarma y discrepancias sobre la contratación de inmigrantes

El empleo registrado privado volvió a caer en diciembre (SIPA) y cerró el peor año desde 2002. En comparación con diciembre de 2017 retrocedió un 2,1% (130.801 trabajadores menos) y para encontrar un valor similar hay que remontarse a fines de 2014. A los datos que consignó el Observatorio de Derecho Social de la CTAA hay que sumar la percepción, ya que no existen datos duros sobre la incidencia de la inmigración al terreno laboral, sobre todo de ciudadanos venezolanos con los cuales un mercado de trabajo en crisis agrava su marco de empleo en blanco y vigencia de convenios. El retroceso del empleo es mayor al cotejarlo con la evolución de la población. La proporción de asalariados registrados en el sector privado cada 100 habitantes está en los valores mínimos desde de la última década. El año pasado retrocedieron todos los sectores a excepción de primarios como agro y minería o de aquellos ligados al incremento poblacional, tal el caso de educación y salud, la tendencia es similar a 2015.

La corrosión de empleo registrado 2018 abarcó casi todo el país a excepción de Jujuy y Neuquén. Para algunos casos el retroceso supera el 5% anual como en Catamarca, Chaco, Formosa, La Rioja, San Luis y Tierra del Fuego.

El único respiro aparece en diciembre pasado donde el ritmo de caída del empleo fue menor que en los meses anteriores y la EIL de enero mostró la primera variación mensual positiva desde enero de 2018. La inmigración de los últimos años, en particular de ciudadanos venezolanos todavía no ofrece impacto de relevancia para algunos analistas, mientras que otros remarcan su incidencia en Capital Federal o el GBA, precisando que en rubros como gastronomía, comercio y labor en plataformas ofrecen un ingreso constante de esos trabajadores.

La discrepancia sobre el foco se aprecia en que algunos analistas consideran que los inmigrantes ofrecen un “fenómeno visible” pero no incidente al mismo tiempo que otros remarcan que en ese trazo y a la hora de ingresar a un empleo los extranjeros asimilan cualquier pérdida de derecho para lograr un sustento que les garantice la cobertura de sus necesidades para vivir en el país.