En plena cosecha, las lluvias vuelven a complicar a la soja y al maíz

Las lluvias del fin de semana y las que se espera para los próximos quince días pusieron en alerta a los productores que se aprestan a levantar la cosecha de maíz y soja. El exceso de agua complica el futuro de los cultivos. Hasta el jueves pasado, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de…

En plena cosecha, las lluvias vuelven a complicar a la soja y al maíz

Las lluvias del fin de semana y las que se espera para los próximos quince días pusieron en alerta a los productores que se aprestan a levantar la cosecha de maíz y soja. El exceso de agua complica el futuro de los cultivos.

Hasta el jueves pasado, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR, señalaba que las lluvias caídas entre el 23 y 24 de febrero frenaba la ola de calor gracias a que el 92% de la región núcleo recibía más de 30 mm. Esto hizo que la expectativa de rindes de la oleaginosa ahora alcanzara los 4 toneladas por hectárea elevando la producción a 20 millones de toneladas.

Sin embargo, las precipitaciones ocurridas entre el lunes y martes pueden complicar el futuro de la oleaginosa.. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), entre eso días la acumulación de agua llegó a superar los 100 mm en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires.

Este exceso de agua no sólo frena la cosecha de maíz que ya había arrancado en algunas zonas sino que también habrá que seguir de cerca a la soja que se entiende ya en muchos lotes no necesitaba de las lluvias.

El cereal en el centro sur de Santa Fe venía frenado por el mal estado de los caminos, precisamente por la presencia de lluvias superiores a los 100 mm que dejaron caminos en mal estado, por lo que se ve imposibilitado el ingreso a los lotes. Esto se vuelve a complicar con los visto en los últimos días.

Para colmo de males el asesor climático de la GEA, José Luis Aiello advirtió que “la próxima semana será de pocas lluvias y recién a partir de la segunda se activarán”.

De llegar a darse las precipitaciones todo dependerá de un ascenso de las temperaturas para ver un menor impacto en la oleaginosa que es la primera que sufre el exceso de agua respecto del maíz. Igualmente todo indica que la cosecha arrancará a principios de abril.