Los cinco mitos sobre la inmigración en Argentina

El anuncio del gobierno, que refuerza el endurecimiento de la política migratoria, se basa en supuestos falsos. Cosecha roja publicó un artículo donde explica a través de cinco puntos por qué el anuncio de Frigeiro se basa en premisas falsas intentando fomentar el odio de lxs argentinxs por los inmigrantes. A partir de la semana…

Los cinco mitos sobre la inmigración en Argentina

El anuncio
del gobierno, que refuerza el endurecimiento de la política migratoria, se basa
en supuestos falsos.

Cosecha roja
publicó un artículo donde explica a través de cinco puntos por qué el anuncio
de Frigeiro se basa en premisas falsas intentando fomentar el odio de lxs argentinxs
por los inmigrantes.

A partir de
la semana que viene la Dirección Nacional de Migraciones exigirá a las personas
extranjeras que pidan la residencia en el país que presenten un certificado de
carencia de antecedentes penales. El anuncio del gobierno, que refuerza el
endurecimiento de la política migratoria, se basa en supuestos falsos: que hay
una inmigración descontrolada, que vienen al país a delinquir o a estudiar y
atenderse en hospitales a costa del Estado argentino.

1. La
“inmigración descontrolada”

Durante el
anuncio de los nuevos requisitos para quienes soliciten la residencia, el
ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda, Rogelio Frigerio, dijo:
“hemos tenido un récord de radicaciones de casi 700.000 en tres años”,
alimentando el mito de la “inmigración descontrolada”.

En realidad,
hoy apenas del 5 por ciento de la población del país es extranjera. Hace 100
años era del 30 por ciento.

2. Migrantes
y delito

“Buscamos
impedir la entrada de personas involucradas en delitos y por eso hemos
reforzado los controles fronterizos y hemos incorporado la base de datos de
Interpol”, explicó Frigerio. De esta manera el ministro busca reforzar una idea
extendida en la sociedad: el vínculo entre migrantes y delito.

“Esa
asociación es falsa” explicó Gabriela Liguori, Coordinadora General de la
Comisión Argentina para Refugiados y Migrantes (Caref). “El 94% de los delitos
son cometidos por argentinos, por ende generar normas y políticas públicas que
restrinjan el ingreso de extranjeros al país y el acceso a la documentación de
quienes ya están en nuestro territorio no va a hacer descender la tasa de
delitos”, explicó.

Los datos
oficiales lo confirman: solo el 6 por ciento de las personas detenidas en el
país son extranjeras. Y solo el 1 por ciento de los inmigrantes tuvieron algún
conflicto con la ley penal.

3. “Vienen a
estudiar gratis y a usar nuestros hospitales”

Ayer
Frigerio en la presentación utilizó otro de los argumentos del gobierno para
reforzar la política migratoria. “Los servicios públicos salud y educación no
son gratuitos, están no arancelados, y son los argentinos que los pagan a
través de sus impuestos”, dijo ayer el ministro en la presentación.

La realidad
es otra: los inmigrantes pagan más impuestos que los gastos que le generan al
Estado, según el informe “Cómo los Inmigrantes contribuyen a la Economía
Argentina”, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

4. “Nos
roban el trabajo”

Este cuarto
supuesto también es falso. Según datos oficiales, la suba o baja de la
desocupación en el país no tiene ningún vínculo con la presencia de personas
extranjeras. En 1995 la tasa de desocupación fue del 17.5. En 2007 bajó al 8,5
y en los últimos años volvió a aumentar hasta superar el 9 por ciento. En todos
estos años el porcentaje de extranjeros sobre la población total se mantuvo
estable.

5. “Argentina
tiene las puertas abiertas para los que vienen a trabajar”

Ayer el
ministro Frigerio estuvo acompañado por el director nacional de migraciones,
Horacio José García, quien sostuvo que Argentina “es un país abierto a la
inmigración y que quiere cerrarle las puertas al crimen organizado”. La
realidad es que el gobierno, en los últimos tres años desarrolló políticas
públicas que buscan ponerle trabas y cerrarle las puertas a los inmigrantes.

¿Qué hizo
desde 2015 el gobierno en materia de política migratoria? Dictó un DNU que
modifica la Ley de Migraciones, aumentó la persecución a migrantes, incrementó
las tasas migratorias un 1000%, cerró programas para asesorar a migrantes, creó
un sistema informático de regularización complejo de difícil acceso para
migrantes de bajos recursos. Entre 2016 y 2018 aumentaron más de 500% las
expulsiones de migrantes no regularizados.

“Lo que
están haciendo es tomar medidas que “descontrolan” la aplicación de la norma
volviéndola confusa, arbitraria y totalmente funcional a una perspectiva
persecutoria y punitivista. Casi una caza de brujas y brujos, legalizada en
disposiciones, resoluciones, decretos”, explicó Liguori.