Se deterioran los indicadores sociales y la pobreza supera el 31%

Este jueves el Indec publicará la tasa de pobreza del segundo semestre, que los analistas estiman entre 31 y 32%. De acuerdo a sus cálculos, hubo un alza de alrededor de seis puntos contra el 25,7% del mismo período de 2017, es decir que el año pasado unas 2,5 millones de personas pasaron a ser…

Se deterioran los indicadores sociales y la pobreza supera el 31%

Este jueves el Indec publicará la tasa de pobreza del segundo semestre, que los analistas estiman entre 31 y 32%. De acuerdo a sus cálculos, hubo un alza de alrededor de seis puntos contra el 25,7% del mismo período de 2017, es decir que el año pasado unas 2,5 millones de personas pasaron a ser pobres producto del desplome del poder adquisitivo de los ingresos familiares y la destrucción de empleos.

A partir de los datos de empleo y salarios del Indec y los de distribución del ingreso de la CABA, el econometrista Martín Rozada estimó el dato de pobreza del semestre pasado en 31,7%, con un margen de error de siete décimas, que la ubicaría entre 31,1 y 32,4%. Leopoldo Tornarolli, del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata, no planteó un número exacto pero calculó que no llegará al 32% e incluso podría quedar algo por debajo del 31%. Por su parte, Daniel Schteingart, analista del IET, la estimó entre 31 y 32%.

En cualquiera de estos casos, el deterioro de los indicadores sociales de 2018 fue el más profundo desde 2002, cuando se disparó alrededor de 15 puntos y superó el 50%. Las claves del salto del año pasado: el desplome del 12,1% del salario real, la pérdida de 191.000 empleos registrados y la incorporación de 415.000 nuevos desocupados, en el marco de la crisis cambiaria y la profundización de la recesión. De confirmarse las estimaciones privadas, la incidencia de la pobreza medida por ingresos habría alcanzado a unos 14 millones de argentinos. Tras el apagón estadístico, el primer dato oficial de la era Cambiemos marcó 30,3%, en el segundo semestre de 2016, un nivel similar al último del Gobierno anterior, el de la primera mitad de 2015. En el medio, según una serie del IET que empalma las mediciones previas con la metodología aplicada por el Indec de Jorge Todesca, cayó al 27,3% en el segundo semestre de 2015 y en el inicio del mandato de Mauricio Macri, devaluación mediante, se disparó al 32,2% (este dato corresponde al 2° T de 2016; como no hay datos del 1° T, no existe la estimación semestral).

Otro antecedente importante para este jueves, aunque con una base y una metodología distintas a las del Indec, es la medición anual del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, que publicó en diciembre. Según el centro dirigido por Agustín Salvia, la pobreza monetaria 28,2% en el tercer trimestre de 2017 al 33,6%.

Multidimensional

Justamente el ODSA publicó ayer un estudio multidimensional de pobreza que combina la habitual medición exclusivamente por ingresos con un análisis basado en las carencias de derechos básicos: alimentación y salud, acceso a servicios públicos, vivienda digna, medioambiente, educación y empleo y seguridad social. El resultado fue contundente: en 2018, el 31,3% de la población no cubría la canasta básica total ( CBT) y carecía al menos de uno de esos derechos, 4,7 puntos más que un año atrás. Se trata del número más elevado de la serie que comienza en 2010.

Además, la UCA midió la “pobreza estructural”, dentro de la que se encuentran los argentinos que no acceden simultáneamente a la CBT y a al menos tres derechos. El indicador trepó del 16,7% en 2017 al 18,6% en 2018.