Tras una suba del dólar de más de 100%, las exportaciones mejoraron un 3,7% en febrero

El Indec publicó ayer datos del sector externo de la totalidad del 2018 y de febrero del 2019. Quedó clara la dinámica: la disparada del dólar de más de 100% hundió a la actividad económica, y por ende a las importaciones, y generó una leve mejora en las exportaciones. Así, lo que se paga caro…

Tras una suba del dólar de más de 100%, las exportaciones mejoraron un 3,7% en febrero

El Indec publicó ayer datos del sector externo de la totalidad del 2018 y de febrero del 2019. Quedó clara la dinámica: la disparada del dólar de más de 100% hundió a la actividad económica, y por ende a las importaciones, y generó una leve mejora en las exportaciones. Así, lo que se paga caro en términos de consumo, producción e inversión, trajo una mejora relativa en la estabilidad externa. Para el 2019 se espera un rojo menor. Sin embargo, los privados alertan que en esta ocasión esa calma no se verá en los hechos, debido a los escasos márgenes de manejar el timón de la economía que deja el acuerdo con el FMI.

La balanza de pagos de la totalidad del 2018, que además de los bienes toma en cuenta los servicios, los intereses de la deuda y la entrada y salida de dólares financieros, registró un rojo de 4% del PBI. Hacia adentro, lo positivo es la dinámica. Gracias a la devaluación, en el cuarto trimestre el déficit de cuenta corriente fue de u$s2.317 millones, mientras que en el primer trimestre había sido u$s9.601 millones.

Además el Indec adelantó el informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA) de febrero, que muestra el comercio de bienes con el resto del mundo. Durante el mes pasado las importaciones siguieron la dinámica del cierre del 2018, tal como mostró el informe de la balanza de pagos, y cayeron 22,9%. Las exportaciones, por su parte, reflejaron un repunte no tan significativo, pero repunte al fin: crecieron 3,7% interanual.

La devaluación impactó fuerte en la actividad productiva. Los datos publicados ayer por el Indec mostraron la dinámica de las importaciones, que permiten observar la magnitud de ese desplome. En el cuarto trimestre cayeron 23% interanual. En febrero la reducción de 22,9% en las compras externas se observó en el consumo, con los bienes en general contrayéndose 28,8% y los vehículos 46,5%. Pero también en la inversión, con los bienes de capital derrumbándose 32,6%.

“La caída en la inversión, consumo y producción explica la contracción de las importaciones ¿Vale la pena devaluar lo que se devaluó para mejorar 3% las exportaciones? No, pero tampoco fue una decisión devaluar sino que fue una consecuencia lógica del modelo económico. Y es buena noticia ver que reacciona aunque no alcanza para calmar ningún ánimo”, señaló el director de Epyca, Martín Kalos.

Y agregó: “La pregunta es si esta suba de las exportaciones es sostenible en caso de que el tipo de cambio otra vez fluctúe. Y no, el incremento no está basado en un aumento de la productividad o en que se encontraron nichos de mercado. Está basado en la coyuntura cambiaria”.

Desde Ecolatina destacaron que la mejora de las cuentas externas, si bien redundará en un rojo de cuenta corriente más sostenible a primera vista y un superávit financiero holgado, no se traducirá en calma cambiaria en 2019. Al respecto, explicaron que eso será así “por la dolarización preelectoral y los acotados grados de libertad del Tesoro y el BCRA”. Ahí se destaca la prohibición del FMI de utilizar más de u$s60 M mientras el dólar está en las bandas.