Cae la fabricación de autopartes y las ventas se enfocan en usadas

Debido a la recesión económica, las casas de repuestos de vehículos venden prácticamente todo su volumen en piezas usadas, mientras la fabricación de partes para el mercado interno cayó entre 30% y 40% en el primer trimestre, frente a los primeros tres meses del 2018. El presidente del Grupo Proa, Sergio Klaut, aseguró a BAE…

Cae la fabricación de autopartes y las ventas se enfocan en usadas

Debido a la recesión económica, las casas de repuestos de vehículos venden prácticamente todo su volumen en piezas usadas, mientras la fabricación de partes para el mercado interno cayó entre 30% y 40% en el primer trimestre, frente a los primeros tres meses del 2018.

El presidente del Grupo Proa, Sergio Klaut, aseguró a BAE Negocios que “la producción y las ventas de partes para el mercado de reposición cayeron entre 30% y 40% en el primer trimestre, contra los primeros tres meses del 2018. Se usa menos el auto y se gasta menos; el auto se rompe y en muchos casos no se repara, salvo que se trate de vehículos de trabajo”.

Sin embargo, en este escenario, aparece un enemigo peligroso. “Estamos viendo que los arreglos se hacen con piezas usadas, lo cual nos achica más las ventas. Y muchas veces, no se conoce bien cuál es el origen de estas autopartes porque no están declaradas”, señaló Klaut. La crisis extendida llevó a que “el 30% de los asociados ya están haciendo consultas para ingresar en Procedimientos Preventivos de Crisis”, amplió.

Otros números que grafican el difícil momento que atraviesan las pymes autopartistas es la capacidad ociosa, que se ubica entre el 50%, mientras que “el 20% del personal de las pymes están haciendo tareas de mantenimiento, limpieza, tareas no productivas”, porque la fabricación bajó y los empresarios no quieren avanzar con despidos. También se observan ejemplos de empresas que por el hecho de no contar con los fondos necesarios para las indemnizaciones, están eludiendo las desvinculaciones de personal.

Asimismo, otros motivos para tomar la decisión de sostener las estructuras es que las mismas son reducidas y los trabajadores, además de ser calificados, “forman una especie de familia con los dueños de las fábricas”, confesó el titular del Grupo Proa.

Ahogo de AFIP

Otro punto alarmante es que “las pymes muchas veces no pueden ni descontar cheques en los bancos porque tienen que estar al día con la AFIP, no tener ni un mes de cualquier clase de deuda”, puntualizó el empresario.

En forma conjunta, Julio Rodríguez, vicepresidente segundo de Proa, dijo que “los costos dolarizados complican la situación de las pymes. La inversión va a ser nula porque se está tratando de sobrevivir a la coyuntura. Con este nivel de tasas no hay margen para proyectar nada”.