El Gobierno quiere que la prioridad del Banco Central sea combatir la inflación

El Poder Ejecutivo envió al Congreso el viernes pasado a última hora de la tarde el proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, cumpliendo así con el compromiso asumido ante el Fondo Monetario Internacional ( FMI) en el marco del crédito stand-by otorgado a la Argentina. Lo hizo sobre el filo…

El Gobierno quiere que la prioridad del Banco Central sea combatir la inflación

El Poder Ejecutivo envió al Congreso el viernes pasado a última hora de la tarde el proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, cumpliendo así con el compromiso asumido ante el Fondo Monetario Internacional ( FMI) en el marco del crédito stand-by otorgado a la Argentina.

Lo hizo sobre el filo del inicio de abril; el Ministro de Hacienda Nicolás Dujovne había acordado con la directora gerente del organismo, Christine Lagarde, su presentación antes de que culminara el primer trimestre. Así, el Gobierno se dio por cumplido, a pesar que desde el arco político creen que tiene pocas chances de ser aprobado.

Según establece el proyecto, el BCRA no estará sujeto a órdenes, indicaciones o instrucciones del Ejecutivo y su prioridad será la de garantizar la estabilidad de precios. Así, su principal función será la de combatir la inflación, algo que parece estar complicándose en el último tiempo por la inestabilidad del dólar y los aumentos de precios regulados instaurados desde Casa Rosada.

Adicionalmente, la entidad monetaria deberá “promover el crecimiento económico sostenido y contribuir a la estabilidad financiera”.

El objetivo del proyecto de ley enviado el viernes, que elimina las modificaciones aplicadas por el kirchnerismo durante al gestión de Mercedes Marcó del Pont, es el reforzar la credibilidad y la autonomía del Banco Central, con un mandato claro respecto de cuáles son sus funciones y objetivos principales, según afirman desde el Gobierno.

Otro de los puntos centrales de la reforma es que vuelve a incorporar la prohibición de que el BCRA financie al Tesoro, restricción que había sido eliminada durante el mandato de Cristina Kirchner. En los hechos, las transferencias de fondos del Central al Tesoro se cortaron el año pasado, por expreso pedido del FMI.

El documento, que lleva la firma del presidente Mauricio Macri, del Jefe de Gabinete de ministros Marcos Peña y de Dujovne, elimina además la posibilidad de utilizar las reservas de la entidad para el pago de deuda pública y la distribución al Tesoro de utilidades no realizadas.

El proyecto del oficialismo también busca modificar los mecanismo de designación y remoción de los miembros del directorio de la autoridad monetaria, para tratar de reforzar su independencia. Establece que el Poder Ejecutivo deberá contar con el acuerdo previo del Senado para la designación del presidente, el vicepresidente y los directores de la entidad, “que deberán tener probada idoneidad en materia monetaria, bancaria o legal vinculada al área financiera”. Los mandatos durarán 5 años y sólo podrán ser removidos de sus cargos, con aprobación previa del Senado, por incumplimientos en las disposiciones contenidas la Carta Orgánica, por falta de idoneidad o por mala conducta o incumplimiento de los deberes de funcionario público.