Un PBI

Sin respiro. La semana que pasó tuvo una sucesión de malas noticias para el Gobierno pero, sobre todo, para el entramado económico y social del país, con cifras que reconfirmaron la caída de la actividad, una disparada del dólar que acelerará la espiral inflacionaria y la consolidación de una degradación en la condiciones de vida…

Un PBI

Sin respiro. La semana que pasó tuvo una sucesión de malas noticias para el Gobierno pero, sobre todo, para el entramado económico y social del país, con cifras que reconfirmaron la caída de la actividad, una disparada del dólar que acelerará la espiral inflacionaria y la consolidación de una degradación en la condiciones de vida de los más desprotegidos que no será fácil revertir, aún cuando comenzaran en corto plazo políticas de incentivos o de recuperación de la industria y el empleo.

Cuando se está ingresando a la zona dura electoral, el financiamiento del programa de Cambiemos es una de las variables que inquieta más allá de los dólares asegurados para este año. “¿Qué pone más nervioso al mercado? ¿Quién ganará las elecciones o cómo se conseguirán los dólares para financiarse en 2020?”, desafió el economista Martin Kalos. Un dato más: si este año el precio del dólar salta hasta el techo de la zona de no intervención, el ratio deuda/Producto Bruto Interno pegaría un brinco de 10 puntos. Y 2019 cerraría con un nivel de endedudamiento igual a un PBI.