Las variables financieras se deterioraron en abril y se prolonga la incertidumbre

La volatilidad y la salida de fondos de la economía argentina marcaron la tónica financiera de abril, que dejó un saldo preocupante: un dólar en alza y con fuertes altibajos diarios, un derrape de los bonos y las acciones nacionales, y un salto de los indicadores de riesgo a valores récord para la era Cambiemos.…

Las variables financieras se deterioraron en abril y se prolonga la incertidumbre

La volatilidad y la salida de fondos de la economía argentina marcaron la tónica financiera de abril, que dejó un saldo preocupante: un dólar en alza y con fuertes altibajos diarios, un derrape de los bonos y las acciones nacionales, y un salto de los indicadores de riesgo a valores récord para la era Cambiemos. Fue un mes signado por la creciente desconfianza de los inversores especulativos ante las debilidades económicas y políticas locales, y por cambios en el esquema cambiario con el objetivo de contener el valor de la divisa durante la campaña electoral. Los próximos meses serán una prueba de fuego.

El deterioro más importante se dio en los bonos en dólares que cotizan en Wall Street, que promediaron una caída del 10% en los distintos plazos de la curva. El resultado reflejó el impacto de la salida masiva de capitales extranjeros, asustados por los malos indicadores de actividad de marzo y las tensiones cambiarias, que incrementaron las dudas sobre la capacidad de pago de los vencimientos de deuda que deberá enfrentar el país durante el próximo mandato por casi u$s150.000 millones, luego del inédito proceso de endeudamiento que protagonizó el actual Gobierno. A eso se sumó el descrédito en las medidas oficiales para domar la inflación y el tipo de cambio, las señales de debilidad política del Ejecutivo y el clima electoral.

Así, el riesgo país se disparó 22,7% al pasar de los 774 puntos de fines de marzo a los 950, pasando por el pico de 1.009 unidades. Aún mayor fue la suba de 363 puntos (46,4%) en el valor de los seguros contra default, que terminaron abril en 1.145 unidades. Se trata de niveles récord para el Gobierno que, de no aflojar pronto, serán un importante factor de presión cambiaria.

Mientras tanto, el índice S&P Merval de la Bolsa porteña derrapó 11,6% (13,2% en dólares) y todos sus papeles terminaron en rojo. “Fue un mes realmente malo para las acciones, que estuvieron muy pendientes de la suba del dólar y del riesgo país”, sintetizó el analista Eduardo Fernández, de Rava Bursátil. El retroceso estuvo en línea con la caída de hasta 23% en los papeles de empresas argentinas que cotizan en Nueva York.

Dentro del panel líder, lo “menos malo” fue para YPF, Mirgor y Telecom, que cayeron 1,6%, 3,4% y 6,5%, respectivamente, mientras que los peores rendimientos fueron los de Ternuim, Pampa Energía y Cablevisión, con derrumbes del 22,6%, 22,1% y 16,1%. Al incluir el panel general, la mejor inversión fue el papel de Polledo, que subió 44%, y la peor fue la acción de Distribuidora de Gas Cuyana, que se hundió 33,3%.

Por otra parte, el tipo de cambio llegó a marcar el récord de $46,90 pero cerró el abril con un alza del 2,2% a $45,36, luego del anuncio del aval del FMI para que el BCRA venda sus dólares dentro de la banda cambiaria y abandone del todo la libre flotación. Un arma de doble filo, que dará más libertad de intervención para intentar controlar el precio de la divisa pero que minará las reservas que estaban destinadas a pagar los vencimientos de deuda en 2020. Un factor que podría impulsar mayores salidas de los tenedores de bonos en dólares. Con todo, la volatilidad seguirá presente y su suerte dependerá de cómo se utilicen las reservas para enfrentar la creciente dolarización.

La tasa de interés también se disparó en abril en sintonía con los intentos del BCRA para frenar al dólar. El rendimiento de las Leliq subió 5,8 puntos y cerró el mes en 73,9% el mayor nivel desde la crisis de 2002.

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