Cuando los días pesan: Vivir en condiciones insalubres.

Andrea es una mamá joven, que vive en nuestra ciudad con sus cinco hijos de entre 11 y 19 años. Su condición es similar a la de muchas familias santaroseñas. Viven en una casa del IPAV de la que son adjudicatarios hace unos 18 años, pero hace seis el día a día se ha vuelto…

Cuando los días pesan: Vivir en condiciones insalubres.

Andrea es una mamá joven, que vive en nuestra ciudad con sus cinco hijos de entre 11 y 19 años.

Su condición es similar a la de muchas familias santaroseñas. Viven en una casa del IPAV de la que son adjudicatarios hace unos 18 años, pero hace seis el día a día se ha vuelto un calvario: problemas de inundaciones, desbordes cloacales, humedad, filtraciones de agua, son algunos de los problemas con los que la familia diariamente convive “no se puede vivir así, entre la mugre y el agua” sostiene Andrea mientras invita a ver cómo vive.

La vivienda, ubicada en el barrio zona norte -calle Lucia Tartaglia- , se encuentra plagada de humedad, las paredes se descascaran y se caen a pedazos. Por la pared de la habitación cae constantemente agua que vierte del techo. La pérdida se origina de un tanque que está roto: Andrea asevera que hace siete meses desde el Municipio procedieron a cambiarle el tanque y que horas posteriores a la colocación se dio cuenta que estaba roto “hace siete meses que lo pusieron y hace siete meses que eso está perdiendo”.

Sumados a los problemas de humedad, goteras y filtraciones de agua, se suma un nuevo condimento para empeorar el panorama: la vivienda se incendió por una instalación eléctrica defectuosa. “Ahí perdí muchas cosas. El nene mio casi se muere, quiso apagar el fuego con agua. De la Municipalidad vinieron, arreglaron la instalación eléctrica y desde ese día la pared hace descargas” refiere Andrea señalando la pared que se encuentra electrificada, sumado al agravante de que la misma siempre se encuentra mojada por lo antes mencionado.

“Todo esto pasa en mi casa, pero el barrio, ¿vieron lo que es la calle? todos los charcos no es agua, es de las cloacas. En época de lluvias se pone tan fea que ni la ambulancia entra al barrio, no puede”.

Andrea refiere que son comunes los cuadros de gastroenteritis y problemas en la piel, lo que asocia directamente con las condiciones insalubres “todo eso que está en la calle se mete a la casa, por más que uno trate de tener todo limpio” agrega que en época de inundaciones uno de sus hijos se encontró internado por una infección de la piel, debido a las malas condiciones de salubridad de la vivienda.

Andrea dice que por este motivo ha recorrido diferentes lugares y que hasta el momento no ha recibido una respuesta favorable por parte del municipio “no me dicen nada concreto. Hace meses que pido que por favor vengan a ver cómo vivo, ayer me dijeron q me podían dar dos rollos de mebrana”.

“También fui a ver a la asistente social de la posta de Zona Norte y ella vino a ver como vivo. Me dijo que había mandado un informe y que a la respuesta me la tienen que dar desde la Municipalidad. Buscando ayuda, por intermedio de una amiga, fui a la posta Obreros de la Construcción, ahí ellos también me vinieron a hacer una visita y vieron cómo vivimos pero a la ayuda me la tienen que dar en la Municipalidad”

La vivienda no cuenta con calefacción: la humedad y las filtraciones de agua hicieron que el calefactor se rompa: este panorama dificulta más la situación y los niños tienen broncoespasmos, asegura Andrea con una mezcla de bronca y resignación.

En la desesperación por una respuesta ha recurrido a hacer pública su situación y darla a conocer a través de los medios de comunicación.