Super Mario Maker 2: un sueño hecho realidad para los jugadores más creativos con un excelente modo historia

“¿Qué tal si dejamos que los jugadores creen sus propios niveles de Super Mario?” La idea surgió dentro de Nintendo hace casi tres años, y hoy es un éxito tan grande que se convirtió en una secuela en Switch: Super Mario Maker 2 es una versión mejorada en todos los aspectos del original de Wii…

Super Mario Maker 2: un sueño hecho realidad para los jugadores más creativos con un excelente modo historia

“¿Qué tal si dejamos que los jugadores creen sus propios niveles de Super Mario?” La idea surgió dentro de Nintendo hace casi tres años, y hoy es un éxito tan grande que se convirtió en una secuela en Switch: Super Mario Maker 2 es una versión mejorada en todos los aspectos del original de Wii U y 3DS. Es divertido, complejo, ingenioso y, sobre todo, es la herramienta más amigable de game design que existe para un público masivo. Con personajes y mecánicas que todos venimos conociendo durante los últimos 30 años.

La dinámica es simple; la propuesta, compleja: crear niveles de Super Mario. Para esto podemos elegir 4 tipos de estilos: el clásico Super Mario Bros., Super Mario World (Super Nintendo), New Super Mario Bros U (Wii U, Switch) y Super Mario 3D World (3DS). Y todas las dinámicas, herramientas y enemigos posibles de cada uno de esos juegos (siempre dentro del universo de cada uno de ellos, no cruzados).

Desde que el juego se lanzó, a fines del mes pasado, las creaciones más llamativas, ingeniosas y hasta ridículas poblaron YouTube. Y toda la comunidad mundial de Mario y su universo demuestra día a día por qué es una de las más creativas del mundo.

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Así, la herramienta comenzó siendo como un motor interno de Nintendo para desarrollar niveles de Mario en 2D, un clásico que se reinventa desde aquel exitosísimo Super Mario Bros. (Famicom, 1985). Y terminó siendo, hoy, casi un juego obligatorio para Switch.

Además, incluye un modo historia que es una interesante forma de adentrarnos en los conceptos de level design que usa Nintendo.

Acá, lo mejor del juego, lo que tiene para ajustar y el veredicto.

Tuberías traslúcidas que también trasladan enemigos. (Nintendo Switch)

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Jugabilidad: diseñando como un profesional

Comenzar a construir en Super Mario Maker 2 es todo un desafío en sí mismo. Pero hay que hablar de la dinámica del juego, y en este sentido hay que ser justos: las herramientas para construir son totalmente intuitivas. Es fácil, divertido y tiene todo lo que se necesita para trabajar como un diseñador profesional. Aunque no se sepa por dónde arrancar.

En este sentido, cuando empezamos el juego hay un buen tutorial que ayuda a poner en perspectiva y aprender las dinámicas. Se puede saltear, pero si nunca se jugó, es recomendable hacerlo.

Para construir se puede usar la Switch en modo consola hogareña, o bien en modo portátil. Este último permite, lógicamente, la función touch: arrastramos, ponemos, sacamos, borramos, “dibujamos” todo con los dedos.

Por momentos tuvimos algunos problemas de precisión​ que con un lápiz stylus seguramente se hubiesen corregido. 

Diseñando con la clásica bala: Bullet Bill. (Nintendo Switch)

Sobre la parte superior de la pantalla hay 12 bloques, cada uno con distintas opciones: los clásicos ladrillos o bloques con signos de pregunta, enemigos, tuberías y demás elementos del mundillo de Mario.

Lo divertido es que todos los elementos tienen opciones de personalización. ¿Una serie de Koopas gigantes? Por qué no. ¿Que sean voladores? Claro que sí. ¿Azules o rojas? Se puede elegir.

Cada paso en la construcción se va tornando un nuevo desafío para que el nivel tenga cierta coherencia. O, bueno, podemos hacer un desastre y también puede ser medianamente divertido. O no: un usuario, por ejemplo, recreó el icónico 1-1 de Super Mario Bros. y de sólo verlo ya es estresante.

El cambio más grande que introduce el juego son las “condiciones” (clearing conditions) para terminar los niveles. Esto es totalmente nuevo en el universo de Mario y es más o menos así: podemos establecer ciertos requisitos que se necesitan completar antes de pasar la línea de meta. 

Para pasar este nivel había que trasladar un bloque hasta el final. (Nintendo Switch)

Por supuesto, esto requiere que el nivel esté bien pensado, por lo que a veces puede demandar un rato largo la preparación: hacer uno bueno termina por transformarse en un arte.

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Hay un detalle interesante: de nada sirve matarse haciendo un nivel tan difícil que ni siquiera nosotros podamos terminar, ya que para que el nivel esté online y disponible en todo el mundo, no sólo hay que crearlo. El propio autor tiene que poder terminarlo. Por eso, el mayor de los respetos para los que hacen estos fastidiosos niveles:

Para poder subir los niveles y jugar los que hacen otros usuarios hay que estar suscrito al servicio de Nintendo Switch Online.

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El modo historia: ¡no hay que rescatar a Peach!

Como toda historia de Mario, la trama es simple. Pero a diferencia del clásico argumento de “damisela en apuros”, esta vez no hay que rescatar a Peach de las garras de Bowser: hay que reconstruir el castillo que un simpático perrito llamado Undo (“deshacer”, en inglés), destruyó sin querer.

Lo interesante del modo historia es que las dinámicas de los niveles son propias de Super Mario Maker: no son niveles tradicionales, sino con estas “condiciones” particulares como “no saltar en ningún momento”, o “nunca retroceder”, o “buscar todas las llaves” para poder completarlos. Y es interesante porque esto no sólo nos obliga a pensar cómo resolver los niveles, sino que nos demuestra de qué maneras se puede innovar con las herramientas de level design que Nintendo propone en el juego.

Toad tiene “trabajos” para nosotros: niveles para conseguir monedas y reconstruir el castillo. (Nintendo Switch)

El objetivo del juego es juntar monedas para poder poner a los toads (honguitos) a trabajar en la construcción del castillo. Para esto, Mario tiene que cumplir con “trabajos”, que son niveles particulares con reglas especiales.

Así vamos avanzando en una suerte de rompecabezas que se va armando con una idea de fondo que Nintendo nos quiere dejar: ir aprendiendo de qué manera se hacen buenos niveles.

Música y gráficos

Nunca falla: los juegos de Mario tienen una música tan pegadiza que se nos puede quedar días en la cabeza. Los sonidos son tan clásicos que es imposible no pensar en nuestra infancia.

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Los gráficos están mejorados para Swtich: los sprites (esto es, los personajes), están escalados para verse bien en el formato portátil o consola hogareña.

No hay mucho más para decir, más allá de que los distintos estilos de Mario, del más pixelado al más avanzado, brillan a la perfección.

¿Por dónde empezar?

Hay que admitir algo: por más que hayamos jugado juegos de Mario durante toda nuestra vida, no por eso sabemos diseñar niveles. Al fin y al cabo, es un trabajo profesional, se estudia y lleva tiempo aprenderlo.

Super Mario Maker 2 es un juego de plataformas, con lo cual, hay que darle tiempo al jugador a que entienda qué obstáculos, enemigos y puzzles tendrá que sortear.

Planta Piraña en medio de un nivel: se puede cambiar el tamaño. (Nintendo Switch)

Los que saben dan una serie de consejos a tener en cuenta: primero, no querer meter todo en un solo nivel. Es mejor “agarrarse” de una mecánica e ir repitiéndola con distintos grados de complejidad (al fin y al cabo, es eso lo que hacen los juegos de Mario).

Segundo: darle tiempo a los niveles. Los juego de Mario, nos demos cuenta o no, van introduciendo mecánicas y pretenden que las incorporemos para elevar el nivel de dificultad. Se aprende a medida que se progresa. Si no se manejan estos tiempos, el nivel puede quedar desbalanceado.

Tercero: volver a jugar los niveles clásicos de Super Mario Bros. Por más que sean de antaño -o precisamente por eso-, nos siguen enseñando lo que es el buen level design.

Botas. Muchas botas. (Nintendo Switch)

Cuarto: prueba y error. Es clave hacer, probar y deshacer. Para eso están las funciones de la goma de borrar y el perro que deshace. Y el cohete, claro, que destruye todo el nivel par que arranquemos de cero.

Quinto: Experimentar. Las mecánicas que ofrece el juego se pueden combinar en distintos resultados. No está mal dejarse sorprender. ¿Qué pasa si hacemos una escalera con enemigos? La única forma de saberlo es probando.

Sexto: testear. No solamente uno, sino terceros. Nosotros vamos a saber exactamente qué hacer en el nivel porque lo hicimos, pero la realidad es que a veces no estamos siendo del todo claros con el jugador, y esto puede ser frustrante. Un amigo, un familiar o alguien a mano para hacer pruebas nunca viene nada mal.

Un tanque hecho con distintas partes que proporciona el editor. (Nintendo Switch)

Los usuarios ya estuvieron mostrando sus creaciones, y hay algunas muy innovadoras:

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Veredicto

Super Mario Maker 2 termina siendo un software de diseño que un juego, pero a la vez… ¡eso precisamente lo convierte en un juego! Y muy original: hacer los niveles y después probar las propias creaciones es todo un desafío que se torna interesantísimo.

Pero es injusto calificarlo sólo de esa manera. Super Mario Maker 2 tiene mucho más que ofrecer, es más que construir, y el modo historia es un ejemplo de eso.

Un nivel que nos lleva al “lado oscuro de la luna”: se invierte todo. (Nintendo Switch)

Es muy llamativo la cantidad de capas que se van descubriendo a medida que se avanza en el juego: a decir verdad, es muy probable que el diseño de videojuegos no sea lo nuestro, pero Super Mario Maker 2 nos lleva de la mano. Nos enseña, nos entretiene y nos plantea desafíos que, en última instancia, son casi infinitos: el techo es nuestra creatividad.

Un detalle a tener en cuenta es que cuando editamos en modo portátil es cómodo tener un lápiz stylus, para tener más precisión. Nos hizo falta en más de una ocasión. Además, en este modo se anulan los controles físicos prácticamente, y quedamos obligados a usar sólo el Touch.

Quizás uno de los aspectos a mejorar es el multiplayer, que no nos pareció del todo bien pensado.

Super Mario Maker 2 tiene muchísimo para ofrecer: es de esos juegos que parecen no terminar nunca.

Super Mario Maker 2. (Nintendo Switch)