Alireza Firouzja, el adolescente que desafió al régimen iraní y fue subcampeón mundial de ajedrez

La historia no se modifica por sí sola sino porque de tanto machacar y machacar, el ser humano se las ha arreglado para mover montañas. De nada sirve quedarse quieto. Hay revoluciones con líderes y hay otras en las que un movimiento colectivo se propaga y ya nada sigue igual. El tiempo pone las cosas…

Alireza Firouzja, el adolescente que desafió al régimen iraní y fue subcampeón mundial de ajedrez

La historia no se modifica por sí sola sino porque de tanto machacar y machacar, el ser humano se las ha arreglado para mover montañas. De nada sirve quedarse quieto. Hay revoluciones con líderes y hay otras en las que un movimiento colectivo se propaga y ya nada sigue igual. El tiempo pone las cosas en su lugar. Una muestra más se vivió este fin de semana en Moscú, tierra de revoluciones y cimbronazos mundiales. Y, por más extraño que parezca, el protagonista de este nuevo shock histórico es un gran maestro de ajedrez.

El iraní Alireza Firouzja, con apenas 16 años, se le plantó al régimen islámico de su tierra, que no quería presentar jugadores en el Mundial de ajedrez rápido para no tener que hacerlos ausentarse si les tocaba enfrentar a israelíes. El adolescente que reside junto a su padre desde hace pocos meses en Chartres, Francia, eligió jugar como modo de protesta. Aunque ello implicara no defender su bandera sino competir con la de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Así lo hizo. Y este sábado logró la hazaña deportiva de consagrarse subcampeón mundial, debajo nada menos que del noruego Magnus Carlsen​, amo y señor del “juego-ciencia”.

Mirá también

La Revolución Islámica del Ayatollah Ruhollah Khomeini califica desde 1979 a Israel como “pequeño Satán” y habla de su “desaparición para liberar Jerusalén”. En tanto, el Estado israelí considera a Irán como “un país que apoya el terrorismo”. Por esto es que desde 1983, el régimen iraní impide que sus deportistas se enfrenten contra israelíes en competencias internacionales.

Este hecho fue moneda corriente hasta este año, cuando el judoca Saeid Mollaei se asiló en Alemania después de dejar en claro que no compitió en la semifinal del Mundial de Japón porque si ganaba, su rival en la final sería el israelí Sagi Muki. Firouzja, desde un tablero de ajedrez, es el segundo deportista iraní que se rebela contra las autoridades de su país. Se insiste: tiene 16 años.

La ficha oficial del gran maestro iraní Alireza Firouzja, en la que queda claro que juega con la bandera de la Federación Internacional de ajedrez (FIDE).

Alireza sabe bien lo que son las presiones político-religiosas, porque en abril no se había presentado a jugar ante el maestro FIDE israelí Or Bronstein en la tercera ronda del Grenke Chess, en Karlsruhe, Alemania. En la rueda siguiente expresó su bronca perdiendo casi adrede ante una rival sumamente inferior. Quedaba claro que no daba más y no lo iba a permitir de nuevo. Si es un prodigio de los escaques, ¿por qué no demostrarlo sobre esas casillas blancas y negras?

Firouzja nació el 18 de junio de 2003 en Babol, cerquita del Mar Caspio, y comenzó a jugar al ajedrez a los 8 años. Su talento feroz quedó de manifiesto al consagrarse campeón iraní invicto… ¡a los 12! Se convirtió en gran maestro a los 14 y fue el segundo ajedrecista más joven en superar la barrera de los 2.700 puntos de ELO, a los 16 años y un mes, después del chino Wei Yi.

Mirá también

Hoy se ubica en el 29° puesto del ranking mundial de ajedrez a ritmo pensado, con 2.723 puntos. En Moscú dio cátedra en las partidas rápidas, a 15 minutos por jugador, más 10 minutos por movida. Y entre este domingo y el lunes irá por más en el Mundial a ritmo blitz: 3 minutos por jugador, más 2 segundos por movida.

Antes de comenzar el Mundial en Moscú, Mehrdad Pahlevanzadeh, el presidente de la Federación de Ajedrez de Irán, le dijo a la agencia de noticias semioficial Tasnim: “Firouzja ha tomado su decisión y nos ha dicho que quiere cambiar su nacionalidad. Vive en Francia y puede que quiera jugar bajo la bandera francesa o estadounidense”. Representar a otro país implica un pago de 50 mil euros a la FIDE, pero aquí no se trata de dinero sino del simbolismo de la decisión tomada por el adolescente.

El iraní Alireza Firouzja sienta un precedente al negarse a jugar con la bandera de su país en el Mundial de ajedrez de partidas rápidas.

El contexto hizo más revulsiva su postura. Como quedó descripto por Clarín el 20 de este mes, el conflicto de intereses deportivos y políticos alrededor de los ajedrecistas iraníes iba a continuar. Y ahora explotó. La República Islámica permitió a sus jugadoras competir en Moscú porque no había rivales israelíes inscriptas en el torneo ganado por la india Humpy Koneru. Pero se lo impidió a los varones para que no sucediera el “desliz” visto en el torneo blitz de Sitges.

En ese balneario catalán, por primera vez en 36 años, un iraní (en realidad, dos) enfrentó a un israelí en cualquier deporte. Al maestro FIDE Ido Gorshtein (2256), de 17 años, le tocaron dos rivales iraníes en la cuarta y en la séptima rondas. Y ambos grandes maestros se presentaron y le ganaron. Primero lo venció Mohammad Amin Tabatabaei (2499), de 18 años, a la postre ganador del torneo con 8 puntos en 9 rondas. Y luego lo venció Parham Maghsoodloo (2735), de 19 años, campeón mundial juvenil en 2018.

Mirá también

Para evitarse problemas, ambos jugadores salieron rápidamente a pedir perdón. “Desafortunadamente, en España no estaba al tanto de la identidad de mis oponentes debido a la ausencia del nombre de su país y la falta de su bandera en la mesa de competencia. Estoy muy triste. Nunca he vivido en contra de los principios y creencias del sistema y del pueblo. No reconozco al régimen sionista. Siempre defendí al oprimido pueblo palestino. Hace un mes no jugué contra el régimen ocupante en el Mundial Juvenil en apoyo al pueblo palestino y siempre he adherido a los principios de la República Islámica”, comentó Tabatabaei. Y Maghsoodloo agregó: “A veces no vemos los nombres de nuestros oponentes en torneos relámpagos. No sabía que uno de mis rivales era del régimen sionista”.

Firouzja no quiso tener que pasar más por este dilema y plantó bandera. Jugó. Y fue una máquina ante rivales de enorme peso. Era el 69° preclasificado y terminó segundo con 10,5 puntos, con mejor sistema de desempate que el estadounidense Hikaru Nakamura y el ruso Vladislav Artemiev. Con 11,5 brilló Carlsen.

El adolescente Alireza Firouzja, gran maestro de ajedrez, envuelto en una lucha político-deportiva con Irán.

El iraní comenzó el jueves con victorias sobre Anuar Ismagambetov, Anton Korobov y Sergey Karjakin, tablas con Noel Studer y una caída ante Jan-Krzysztof Duda. El viernes siguió con un triunfo ante Xu Xiangyu, tablas con Levon Aronian, Anish Giri y Yu Yangyi, y una derrota ante Peter Svidler. Y lo de este sábado fue bestial, porque tras vencer a Ernesto Inarkiev y Le Quang Liem y entablar con Dmitry Andreikin, el sprint final fue demoledor al superar a Wang Hao y Shakhriyar Mamedyarov.

Mirá también

Dejó un tendal de grandes maestros Alireza Firouzja en el Mundial de ajedrez rápido de Moscú, donde se colgó la medalla de plata, lo que le permitió escalar 120 puestos en el ranking de esa especialidad, para quedar 39°.

Ganó Magnus Carlsen, es cierto, pero la historia no sólo la escriben los que ganan. Hay otra historia, la verdadera historia, la que protagonizó este iraní de 16 años, que siguió su amor al ajedrez y jugó sin pensar en las consecuencias. Quien quiera oír que oiga…

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA