La actividad volvió a caer en noviembre, pero esperan leve mejora en el inicio de 2020

La actividad económica parece haber tocado piso durante septiembre pero desde entonces no hubo recuperación y la producción continuó estancada. En octubre se registró una mejora en la comparación con el mes previo pero durante noviembre algunos datos indican que no hubo despegue. Hacia adelante, la expectativa es que el programa económico del nuevo Gobierno,…

La actividad volvió a caer en noviembre, pero esperan leve mejora en el inicio de 2020

La actividad económica parece haber tocado piso durante septiembre pero desde entonces no hubo recuperación y la producción continuó estancada. En octubre se registró una mejora en la comparación con el mes previo pero durante noviembre algunos datos indican que no hubo despegue. Hacia adelante, la expectativa es que el programa económico del nuevo Gobierno, redistribuyendo recursos por la vía fiscal hacia los sectores con mayor propensión al consumo, provoque una lenta recuperación.

Desde el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) registraron una nueva caída interanual para la actividad económica durante noviembre y un empate respecto a lo ocurrido en octubre.

Al respecto, sostuvieron: “En noviembre la economía se contrajo 2,4% en términos anuales, pero sin cambios en la medición mensual desestacionalizada. Esto marcó a priori un piso en la actividad, el cual se había perforado en el mes de septiembre. Con las medidas anunciadas, parece posible una mejora en términos desestacionalizados para el primer trimestre del año, aunque ésta podría no ser muy significativa”.

Otro dato de noviembre enciende alarmas sobre lo ocurrido tras el repunte, aún en el pozo, de octubre. El informe de la balanza comercial del Indec mostró una caída notable en las importaciones. El dato reflejó una baja muy grande en las compras al exterior de bienes de consumo y también en las que se realizan para la inversión productiva. Claro signo de continuidad recesiva.

De hecho, las importaciones alcanzaron un valor de US$3.409 millones en el último mes de la gestión Cambiemos. Se trató, así, del peor mes desde enero del 2010, durante la crisis global de las subprime. Antes de eso, hay que remitirse al 2007 para encontrar números tan bajos. Como muestra cabe destacar: las importaciones para consumo cayeron 14,5% interanual, las de autos 58,5%, las de bienes de capital 16,5% y las de insumos 29%.

También la estabilidad cambiaria, de la mano del cepo, ayudará a la moderada reactivación que se espera. El economista de Eco Go, Juan Ignacio Paolicchi, dijo a BAE Negocios: “El cepo es bueno para la actividad porque te da estabilidad, a costa de una restricción fuerte en el ingreso de capitales. Eso último es malo si los capitales van a ir a inversión productiva, sino, afecta sólo en el margen. En el período reciente los dólares que entraron del exterior no se trasladaron a la actividad. No fue inversión extranjera directa”.

Menos optimista, agregó que todo el paquete fiscal del Frente de Todos servirá para detener la caída del PBI: “Las medidas recientes apuntan a recomponer a sectores de menores ingresos que sufrieron mucho frente a la crisis cambiaria. Es gente con mayor consumo. Gastan gran parte de lo que obtienen. Puede haber, entonces, un repunte en el consumo. A la par, este ajuste vía impuestos es contractivo para los sectores que lo padecen. Son subas altas. La actividad va a dejar de caer. El efecto va a ser neutro. Puede haber más consumo y resentirse la inversión y la exportación. Con un acuerdo de precios y salarios y una buena negociación de la deuda, la economía va a caer 1,5% en 2020 pero sólo por efecto arrastre, ya no va a estar en baja”.