Negocian el decreto de bono privado, que será inferior a $9.000

El incremento salarial por decreto tendrá definición la semana próxima. En recorrido sin pausas por feriados o brindis su alcance, monto y otros ítems claves en su redacción final se traccionan por estas horas entre la Casa Rosada, empresarios y centrales obreras afines al Frente de Todos. “Se está analizando, todavía no hay monto ni…

Negocian el decreto de bono privado, que será inferior a $9.000

El incremento salarial por decreto tendrá definición la semana próxima. En recorrido sin pausas por feriados o brindis su alcance, monto y otros ítems claves en su redacción final se traccionan por estas horas entre la Casa Rosada, empresarios y centrales obreras afines al Frente de Todos. “Se está analizando, todavía no hay monto ni forma definida”, es una de las síntesis que fuentes de los sectores negociantes le expresaron a BAE Negocios. Tampoco tiene consistencia la definición de efectivizarlo en tres pagos, que jornadas atrás manifestaron desde la Cámara Argentina de Comercio. A esta altura serían dos, una con mayor volumen y otra porción complementaria. Arriesgar $9.000 para la mejora asoma improbable.

En mensura de prioridad gubernamental se advirtió y advierte a empresarios que el valor aumento “no se podrá trasladar a precios”, todo un desafío si se toma la historia económica de intentos similares.

El carácter de suma remunerativa se mantiene “fuera de discusión” y se proyecta en pos de concretar la promesa electoral de Alberto Fernández por una “inyección para reactivar el consumo”. El valor de la mejora también sigue en el foco de “beneficiar más a los que menos cobran”. Prolijidades no abundan, admiten en algunos foros que negocian el incremento, que integra el paquete de medidas anticrisis diseñadas por Fernández y su equipo. Incluso para definir el decreto gana cuerpo la posibilidad de que el monto no llegue a los $9.000 pero se haga efectivo en dos cuotas, la primera más importante y la otra adicional. Si bien nadie asumirá la influencia del concepto sobre “costo laboral”, marca registrada del gobierno de Cambiemos, la presión de los sectores empresarios respecto a la erogación por aportes y mantener en haberes la suma por su carácter de remunerativa obliga al Gobierno a equilibrar urgencias, realidades y expectativas.

“Los sindicatos y las cámaras empresarias hicieron propuestas y cada uno tiene su postura. La base que fije el decreto será la base, quién quiera otorgar una mejora mayor podrá hacerlo”, acotaron desde fuentes del Ejecutivo Nacional. Desde esa misma vereda otros voceros aconsejaron también repasar las declaraciones del presidente Alberto Fernández el martes 31 respecto a que “no es posible que a los empresarios haya que llevarlos a los latigazos”.

Más allá de que sus palabras apuntaron a supermercadistas el textual es apto para otros sectores de poder real en la economía del país, como también formadores de precios. A tales dichos hay que agregarles casi la obviedad de que la Casa Rosada planteó en la presentación del “Compromiso Argentino Solidario” (CAS), que rubricó la multisectorial el viernes, respecto a que la crisis económica no es un holograma, la situación del país no es simétrica al principado de Mónaco y otras comparaciones gráficas de la salud económica y social de la Argentina.