Subastan el Jaguar 191 del debut de Michael Schumacher en la Fórmula 1 y piden una cifra millonaria

A dos meses de cumplirse 30 años del día que un gas lacrimógeno lo que le abrió las puertas de la Fórmula 1 a Michael Schumacher, el auto con el que debutó saldrá a la venta. En una subasta organizada por Speedmaster, la puja por el Jordan 191 comenzará en 1,8 millón de dólares. Según informa…

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A dos meses de cumplirse 30 años del día que un gas lacrimógeno lo que le abrió las puertas de la Fórmula 1 a Michael Schumacher, el auto con el que debutó saldrá a la venta. En una subasta organizada por Speedmaster, la puja por el Jordan 191 comenzará en 1,8 millón de dólares.

Según informa el diario inglés The Sun, además de quedarse con uno de los monoplazas de F1 más atractivos de la historia, quien se imponga se llevará el volante F1 original en un marco especial, un modelo a escala firmado por Schumacher y un certificado de autenticidad.

El Jordan 191 le abrió repentinamente las puertas de la F1 a Schumacher, un hijo de un mecánico de karts que por entonces era conocido en el paddock por su título en la Fórmula 3 alemana del año anterior.


Schumacher en su debut en la Fórmula 1, en 1991.

Sin embargo, cuando le llegó la imprevista oportunidad en 1991, el alemán ya no manejaba monopostos porque era piloto de la Deutsche Tourenwagen Masters (DTM) y del Campeonato Mundial de Sport Prototipos, bajo la órbita de Mercedes. Pero Willi Weber, su entonces mánager, no dudó en ofrecerlo cuando se enteró que uno de los pilotos de Jordan iría a la cárcel.

Se trataba de Bertrand Gachot, que había sumado cuatro puntos al cabo de siete carreras ese año y logrado la vuelta más rápida en el GP de Hungría, dos días antes, cuando debió presentarse ante la justicia británica por un incidente de tránsito de diciembre de 1990. El hecho había ocurrido cuando el nacido en Luxemburgo estaba de vacaciones con su novia y chocó con un taxista en una calle de Londres. Pese a que los autos solo se habían rozado, la discusión entre los conductores subió de tono y sumó a unos 50 taxistas que se acercaron en solidaridad “gremial” con su colega.

“Te vamos a matar”, escuchó Gachot cuando decidió sacar del bolso de su pareja un spray de gas CS y rociárselo en la cara al taxista, una decisión que cambió su vida y también la de Schumacher. “Realmente no pensé que llegaría a mayores. Estamos hablando de algo que era realmente insignificante y básicamente yo me estaba defendiendo con el gas lacrimógeno. Pensé que eso era lo que se suponía que hiciera y nunca lo consideré como un arma. Realmente pensé que estaba en mi derecho y que no había hecho nada malo”, le dijo a la BBC en 2016, cuando se cumplieron 25 años del debut de Schumi en la Fórmula 1.

Pero ese tipo de gas estaba prohibido en Gran Bretaña, incluso como defensa personal, motivo por el cual Gachot fue detenido por ser considerado peligroso para la ciudadanía. Ocho meses más tarde, y tras un intento trunco por llegar a un acuerdo económico con el denunciante, el piloto que pensó que solo pasaría un fin de semana tras las rejas fue sentenciado a seis meses de cárcel en la prisión de Brixton, cuando solo faltaban diez días para el Gran Premio de Bélgica.


Gachot sobre su Jordan en 1991.

Entonces, Eddie Jordan, el dueño de la escudería Jordan, se desesperó por conseguir en menos de dos semanas un reemplazante que se adaptara rápidamente al coche. Quien se aprovechó de esa situación fue Willi Webber, representante de pilotos, quien ofreció a un joven alemán de 22 años sin experiencia en un Fórmula 1 y que nunca había corrido en Spa Francorchamps. Su insistencia y las 80 mil libras que pagó Mercedes le permitieron a Schumacher tener su test el 21 de agosto en Silverstone, donde sorprendió por su capacidad para expresar “exactamente lo que el coche estaba haciendo y cómo debían configurarlo”.

“Ninguno de nosotros sabía mucho sobre él, no teníamos Google entonces para tratar de averiguar algo. Nos quedamos completamente atónitos. Nunca habíamos visto a alguien sentarse en el auto por primera vez y ser capaz de decirnos exactamente lo que el coche estaba haciendo y cómo deberíamos configurarlo. Y eso fue después de unas cinco o seis vueltas. Sabía exactamente lo que el auto estaba haciendo”, recordó Andy Green, actual jefe técnico de Racing Point y que entonces daba sus primeros pasos en Jordan, en Beyond the Grid, el podcast de la Fórmula 1.

Unas horas después, Michael Schumacher tenía a sus primeros patrocinadores (TicTac y Dekra) que aportaban las 150 mil libras para subirlo en Bélgica al auto de Gachot, que cumplía su segunda semana encerrado antes de -apelación mediante- reducir la condena a dos meses. “Alguien en prisión me dijo que el equipo había contratado a un alemán y que ya no me necesitaban más. Cada vez que pasaba por el frente de mi celda hacía un ruido imitando un auto de Fórmula 1, diciéndome que ese piloto era muy bueno y que ya no me necesitaban”, declaró en aquella entrevista.

“Yo fui el tipo que estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado, el que le entregó a Schumacher la oportunidad de brillar. Pero Schumacher mereció la carrera que tuvo. Yo no fui quien lo hizo, él se hizo a sí mismo, tomó la oportunidad y la aprovechó. Seguro que me lamento y pude haber hecho las cosas diferente pero me siento en paz”, agregó.

En aquella prueba de fuego, tras pasar la noche en un albergue frío y sin calefacción, el alemán sorprendió con un séptimo puesto en la clasificación. “Sí, claro, estoy muy contento. Pero, de todos modos, con este auto debo decir que puedas hacer esta clasificación. El auto se siente realmente muy bien y es muy divertido andarlo”, decía un tímido Schumacher, que -pese a una buena largada- no podía revalidarlo en la carrera por la rotura del embrague en la primera vuelta, un problema que él mismo había notificado en las reuniones informativas pero que Eddie Jordan no cambió porque costaba demasiado.


Schumacher en su debut en la Fórmula 1 en el año 1991.

Fue su primera y única experiencia en Jordan, porque Benetton empezó a gestar su incorporación. Jochen Neerpasch, máximo responsable del Mercedes-Benz Junior Team, Tom Walkinshaw, Director de Ingeniería de Benetton, y el representante Willi Weber fueron las piezas clave para que Schumacher disputara la siguiente carrera, en Monza, con su nuevo equipo y terminara incluso delante de su compañero Nelson Piquet. Era, apenas, el preludio de un bicampeonato inolvidable.

Sin embargo, ese Jaguar 191 marcó un antes y un después y por eso ha participado en varios festivales como Goodwood, la Boss GP Series y el Masters Historic Race Weekend 2021 en Donington. Ahora, podrá estar en la casa de un afortunado (y millonario) fanático.

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