Cómo fue el inesperado debut de María Kodama en el jurado de “Los 8 escalones del millón”

La última emisión de Los 8 escalones del millón (eltrece) marcó el debut en el jurado de una figura importantísima para la cultura: María Kodama, que se encargó de formular las preguntas finales a los participantes. “Escritora, maestra, profesora, ella cuida celosamente algo que es patrimonio de la Argentina y del mundo: la obra de…

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La última emisión de Los 8 escalones del millón (eltrece) marcó el debut en el jurado de una figura importantísima para la cultura: María Kodama, que se encargó de formular las preguntas finales a los participantes. “Escritora, maestra, profesora, ella cuida celosamente algo que es patrimonio de la Argentina y del mundo: la obra de Jorge Luis Borges”, la presentó Guido Kaczka.

Además de esta inclusión de lujo, el panel estuvo integrado por Carmen Barbieri, Martín Liberman, Nicole Neumann y Santiago Do Rego.

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El gran impulsor de la célebre visita fue el conductor, quien en más de una oportunidad hizo pública su admiración por el autor de Ficciones y El Aleph, entre otros clásicos de la literatura universal. Por ese motivo, quiso que sea la viuda del escritor quien formule las preguntas acerca de su vida y su obra.

Durante el programa, Guido reflexionó acerca de cómo fue su acercamiento a Borges. “A veces se trata de intentar a Borges, siempre con un diccionario y libros de historia al lado. ¿No es cierto, María?”, indagó. Y ese fue el pie para que ella revelara cómo fue su acercamiento a la prosa de quien fuera su esposo.

“No solo con la obra de Borges, sino en toda relación humana, lo primero es sentir. Si uno no siente hay que esperar porque nuestra mente todavía no está lo suficientemente entrenada para aprender eso con los sentidos”, señaló Kodama.

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Luego, describió su fascinación por Las Ruinas Circulares y contó una particular anécdota. “Cuando yo tenía 8 años, cayó un libro de Borges y yo no sabía quién era. Lo abro y leo ‘nadie lo vio desembarcar en la unánime noche’. Yo pensé ‘Dios mío qué es esto’. No entendí nada, pero fue tan impresionante porque su prosa tiene un ritmo y ese ritmo me fascinó”, relató.

Y añadió: “Él explicó que cuando trabajaba en la Biblioteca Miguel Cané, lo único que quería era llegar a su casa para escribir ese libro. Dijo ‘lo terminé en una semana, nunca ni antes ni después pude escribir algo con esa intensidad’. Esa intensidad es la que sentí a los 8 años. Y la sentí sin entender intelectualmente nada de ese cuento. A tal extremo me fascinó que si hubiera que quemar todas sus obras, esa sería la única que conservaría”.

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En el último corte del del ciclo, María les preguntó a los finalistas: “¿Cuál es para Borges la gran pasión argentina? Y, según dijo, ‘quizás la única’”. Pero ninguno supo acertar: la amistad. Luego, ya en el último escalón, el interrogante fue qué libro de poemas editó en 1923. Y fue Fernando quién respondió Fervor de Buenos Aires y se llevó el millón de pesos. Tras el festejo, Guido se acercó a Kodama para agradecerle por aceptar la invitación.