Yakutsk es la ciudad más fría de la Tierra, con inviernos de -71ºC y hábitos sorprendentes

Yakutsk es la capital de Sakha, una república autónoma de Rusia. Los pobladores están tan acostumbrados al frío que sólo comienzan a sentirlo cuando la señal de mercurio desciende por debajo de los -40º C. Algunos de los últimos inviernos la marca térmica llegó a -71º C. Y, en verano, a -47ºC. Ese récord reciente…

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Yakutsk es la capital de Sakha, una república autónoma de Rusia. Los pobladores están tan acostumbrados al frío que sólo comienzan a sentirlo cuando la señal de mercurio desciende por debajo de los -40º C. Algunos de los últimos inviernos la marca térmica llegó a -71º C. Y, en verano, a -47ºC.

Ese récord reciente convirtió a Yakutsk en la ciudad poblada y urbanizada más fría de la Tierra. Cuando en el Mar de Ross de la Antártida hace -20º C, en la ciudad siberiana de Yakutsk hace el doble de frío en verano.

Los peces se congelan en segundos, una vez fuera del agua; se venden como si fueran baguettes.

Esas condiciones extremas tapizan la vida cotidiana de rarezas y hábitos asombrosos que serían la delicia de mini Einsteins aprendices de física. Por ejemplo:

  • Si se arroja agua hirviendo al aire, instantáneamente se transforma en cristales de hielo.
  • Si se deja una banana al aire libre, se endurece tanto que sirve para martillar un clavo sobre una madera.
  • No se pueden usar anteojos, porque el metal se adhiere a la piel y, al intentar desprenderlos, la epidermis se cuaja en pedazos como una taza rota.

Invierno en Yakutsk

Ahora es verano y los pobladores disfrutan de un sinfín de noches blancas interminables. En pocos días más, ya llegará julio, el mes más benevolente con los Yakutskianos, cuando el termómetro puede trepar hasta un máximo promedio de 18 °C a pleno sol.

Las casas y los garages se calefaccionan desde una central térmica.

Lo difícil es sobrevivir durante el largo invierno, en el que, al menos tres meses, entre el 16 de noviembre y el 26 de febrero, los habitantes se sienten lejos de la mano de Dios. Durante esas semanas de auténtico frío polar ártico, sólo hay luz solar 3,5 horas por día y la temperatura máxima promedio diaria es inferior a -24 °C; una friolera.

En realidad, la temperatura media de enero es de -41 °C y la de julio, 18 °C. Con todo, el calentamiento global también llegó a Siberia, ya que, pese a su clima subártico extremo, en Yakutsk han conocido recientemente preocupantes veranos de 33º C.

Aunque la nieve esté garantizada, llueve poco, apenas 235 mm por año. En un ambiente tan frío y seco, la población tose, tose: sus pulmones no están acostumbrados a 59 °C de oscilación térmica entre estaciones, una de de las mayores del planeta.

Yakutsk, la más fría de la Tierra

Yakutsk se encuentra sobre el permafrost: un suelo congelado de 30 metros de espesor y es la ciudad urbanizada más fría del mundo. En el último invierno, se registraron -64,4º C.

En verano (-40º C), el calentamiento global hace aflorar milenarios restos de mamuts intactos, entre otras curiosidades.

Apenas a 450 kilómetros del Círculo Polar Ártico y pese a su ubicación excéntrica, Yakutsk, es la ciudad más poblada del noreste de Rusia. Allí, en el valle del río Lena, viven 300.000 habitantes que disfrutan de un puerto, dos aeropuertos, la Universidad Federal del Noreste, una rica vida cultural (Museo del Mamut y Festival Internacional de Cine incluidos) y lo que resta de una pujanza económica bendecida por yacimientos de oro y diamantes (20% de las reservas mundiales).

El desarrollo científico, además es pujante en ese extremo planetario. Mientras en Argentina no podemos entubar el Riachuelo ni sanear el Río de la Plata, allí se encuentra uno de los mayores detectores de rayos cósmicos del planeta y un instituto que asesora a nivel mundial sobre construcciones en suelo congelado -Permafrost-.

El pescado es la base nutricional; no hay agricultura ni ganadería.

De todos modos, su pasado dista de ser el paraíso. Durante el régimen soviético, que mandaran a alguien “a Siberia” significaba un destierro en la República de Sakha, en donde sobrevivir era para valientes. La ciudad se pobló con disidentes del stalinismo y hoy la pueblan sus nietos. La composición étnica originaria es de mayoría turca; sólo el 38% son rusos.

Desde luego, luchar contra el frío es una de sus batallas mejor ganadas. ¿Cómo hacen?.

Inviernos sorprendentes

  • Las tuberías que transportan agua van por la superficie, no por el Parmafrost.
  • Por el congelamiento de tuberías, en los baños no hay inodoros ni en la ciudad red cloacal y desagües; las heces y las aguas servidas se dejan directamente en una letrina exterior con agujero perforado en el suelo congelado.
  • Una central térmica distribuye calefacción en toda la zona urbana de la ciudad, para que las viviendas, oficinas, fábricas, aeropuertos, etc conserven el calor en interiores.
  • Quienes tienen auto no lo usan durante los siete meses que se prolonga el invierno; si deben conducir, no pueden nunca apagar el motor para que el aceite no se congele en caños y mangueras. Un incalculable derroche energético ya que es habitual ver autos estacionados completamente vacíos, pero con el motor encendido hasta que cambie la estación del año.
Nadie sale de noche, ni siquiera en noches blancas como ésta: si se queda el auto, morís en 30 minutos.
  • Los autos, aun en garaje con calefacción, se cubren con mantas a pesar de que tienen vidrio doble, como las ventanas.
  • El mayor peligro de que se te quede el auto en la calle es morir congelado adentro de él: eso sucederá en 30 minutos, cuando se congelen los líquidos del vehículo.
  • El aire tiene un alto nivel de polución, por el exceso de emisiones de gas de efecto invernadero.
  • Los edificios se construyen sobre pilares, para que no se desplacen sobre el hielo como si fueran un barquito de papel.
  • La variación del espesor del Permafrost hace que ninguna construcción se mantengan a 90 grados por más de 10 años: todas se inclinan como la Torre de Pisa.
  • Teniendo en cuenta que una heladera funciona a 4º C y un freezer a -20 º C, el método más usado para conservar la comida es colgarla de la ventana.
La mayoría de los habitantes son de origen turco; creen en la divinidad de la Naturaleza.
  • Para improvisar un trineo o un skate-board, basta con dejar un toallón a la intemperie durante un rato, para que se endurezca como fibra de vidrio, apto para pararse arriba y deslizarse sobre la calle helada.
  • Si se permanece a la intemperie durante más de 15 minutos, las pestañas se cubren de hielo y se dificulta la respiración. El congelamiento comienza con un dolor parecido a un pinchazo de aguja; continúa con pérdida de sensibilidad y puede derivar en la muerte.
  • Los muertos se entierren sin ataúd, directamente haciendo un pozo de dos metros de profundidad en el suelo. Cavarlo es más difícil que esculpir un glaciar entonces, para ablandar el hielo, se lo cubre previamente con carbón ardiente durante tres días.
  • Los cuerpos permanecen intactos, inalterables, durante 100 años, como los mamuts.
  • El Permafrost, la masa de hielo bajo los pies, no se derrite siquiera en verano.
  • Por el frío extremo, todos los artículos electrónicos funcionan en forma deficiente.
  • En Yakutsk no hay gatos ni granjeros; es imposible dedicarse a la agricultura y la ganadería.
  • El alimento básico es el pescado, que se exhibe en mercados al aire libre, paraditos como si fueran pan de baguette.
  • Los peces se congelan treinta segundos después de haber sido pescados del río. Si se deja afuera un trozo de carne, dura meses en buen estado.
  • También se consumen conejos, patos, carne de caballo y cabezas de toro. Los caballos de Yakutsk evolucionaron para adaptarse a este ambiente: son más enanos –parecen mulas- para que la menor masa corporal los ayuda a mantener su temperatura corporal.
  • En los mercados se venden cubitos de sangre de caballo congelada, una fuerte suplemento de proteínas que reemplaza la carne vacuna.
  • Vestirse con pieles de zorro o animales es elemental; no tener un gorro de piel, es exponerse a perder una oreja por congelamiento. Ecologistas, abstenerse.
  • La gente se unta la nariz y las orejas con grasa de oso para protegerse del congelamiento.

“Salir de noche significa la muerte. Algunas personas no tenían ropa adecuada y se fueron al bosque; sus autos se rompieron y no pudieron llamar a nadie porque no había servicio telefónico. Y murieron”, comenta una pobladora a Ruhi Çenet, autor de un video para un canal de Youtube.

“Todo el estilo de vida del pueblo Sakha es cuidar la naturaleza, respetarla. Cuando éramos niños, mi familia y mis hijos solíamos ir al bosque a cazar y pescar, era sólo una parte de nuestras vidas. Siempre recordamos que no somos los dueños de este mundo; sólo somos invitados. Cuando vamos a recoger bayas, hacemos un ritual; llevamos un poco de comida y la dejamos en el bosque y pedimos “Naturaleza, por favor comparte con nosotros, danos algo de comida. Es para el dueño de esa Tierra, el espíritu”, comenta la entrevistada.

Y agrega que, cuando están en un bosque no se habla en voz alta, porque puede molestar a los espíritus. “No puedes beber allí, divertirte, arrojar basura. No molestes, no perturbes, no destruyas. La religión Yakutsk no tiene iglesia, no está en libros. Hay un centro de nuestra religión, pero no es como otras. No rezamos todos los días. Está en nuestra mente, nuestro estilo de vida. Y todo está relacionado con la naturaleza. Nuestro dios es la Naturaleza.

El verano también tiene sus bemoles. Con el derretimiento que produce el calentamiento global, los días de estío salen a la superficie los cadáveres de mamuts. Y junto con ellos, virus que estuvieron ocultos durante miles de años, transmisores de enfermedades contra las cuales nuestro sistema inmunológico no está preparado.

MM / ED

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