Tras la renuncia de Martín Guzmán, Cristina Kirchner volvió a presionar a Alberto Fernández: “Espero que hagan ganar al peronismo en 2023”

Cristina Kirchner estaba promediando el final de su discurso en el Polideportivo municipal de Ensenada, cuando Martín Guzmán publicó en redes al ministerio de Economía. La vicepresidenta no lo sabía ni se enteró hasta que terminó su exposición, que en esos instantes se había convertido en una nueva diatriba contra el líder del Movimiento Evita…

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Cristina Kirchner estaba promediando el final de su discurso en el Polideportivo municipal de Ensenada, cuando Martín Guzmán publicó en redes al ministerio de Economía. La vicepresidenta no lo sabía ni se enteró hasta que terminó su exposición, que en esos instantes se había convertido en una nueva diatriba contra el líder del Movimiento Evita Emilio Pérsico.

Algunos de sus colaboradores se empañaron en difundir que la vice se enteró por teléfono, mientras hablaba. Lo cierto es que la ex presidenta no se apuró y se quedó sacándose fotos con los militantes que llegaron al acto para conmemoran los 48 años de la muerte de Perón.

La novedad no impidió tampoco que la vice subiera a un segundo escenario montado afuera del predio para saludar a las columnas de La Cámpora y otras agrupaciones que llegaron hasta el “kilómetro cero” del peronismo para escucharla y seguir el acto por pantalla gigante. Desde allí lanzó un nuevo y último mensaje para Alberto Fernández.

“Hice todo lo que tenía que hacer para que el peronismo vuelva a ser gobierno. Espero que también quienes tienen responsabilidades más altas que yo vuelvan a hacer lo mismo que hice yo: hacer ganar al peronismo en 2023. Es lo único que pido y lo único que quiero”, disparó la ex mandataria, rodeada por Axel Kicillof y por los dos oradores que la habían precedido un rato antes, el intendente local Mario Secco y su par de Berazategui, Juan José Mussi. En el círculo íntimo de la vice nadie precisó si esperan que “lo necesario” es que Fernández confirme cuanto antes que no será candidato el año que viene.


La vicepresidenta en su segunda intervención de la tarde, en Ensenada. Foto: Fernando de la Orden.

Los militantes de una docena agrupaciones kirchneristas -Kolina, Nuevo Encuentro y La Cámpora- celebraban también la salida de Guzmán del Gobierno, uno de sus blancos predilectos desde hace ya más de un año. “Presidenta, Cristina presidenta”, cantaron por lo menos tres veces los cerca de 5 mil seguidores cristinistas que llegaron desde diferentes puntos del Conurbano hasta las puertas del polideportivo, cuyas paredes Secco mandó a pintar con un mensaje de bienvenida a la vice. En ese mismo momento, dentro del predio, el ministro del Interior y principal delegado de CFK en el Gabinete, Eduardo “Wado” de Pedro”, que también quiere perfilarse como candidato, seguía tomándose fotos sonriente con los militantes.

Un rato antes de que Guzmán difundiera su renuncia, la ex presidenta mencionó al ministro saliente por su apellido, mientras daba detalles de su publicitada reunión con el economista Carlos Melconian y los dirigentes de la Fundación Mediterrána.”Coincidimos (con Melconian) en que hay una economía bimonetaria, él no está convencido de eso, piensa más parecido a Guzmán con lo del déficit fiscal, pero opiniones son opiniones”, dijo la vice mientras una decena de intendentes y funcionarios aplaudían la ocurrencia. Entre ellos se contaba el ministro de Agricultura Julián Domínguez y el ex canciller Felipe Solá, cada vez más cercano a Máximo Kirchner. “Mañana se va otro ministro”, ironizaron algunos de los presentes sobre la presencia de Domínguez.

La vice concentró buena parte de su discurso precisamente en los problemas constitutivos de la economía nacional. “No creo que el déficit fiscal sea la causa de la inflación estructural desmesurada y única en el mundo que tiene la Argentina”, sostuvo luego de recordar su primera carta pública del 27 de octubre de 2020, en la que alertó sobre el carácter bimonetario de la economía. “No soy una apologista del déficit fiscal”, repitió en dos oportunidades.

Aprovechó también para volver a desautorizar al Presidente. Lo hizo al leer una cita de Perón del Manual de Conducción Política, de un ejemplar casualmente regalado por el ministro Domínguez a Néstor Kirchner. “Últimamente encontramos muchos exégetas (de Perón)(…) Qué decía Perón: ´Yo no persuadía a la gente con palabras, yo persuadi a la gente con hechos y con ejemplos”, leyó CFK.

En el acto de la CGT del viernes, el presidente había insistido en que la persuasión era más importante que “tener la lapicera” que la vice le exigió que utilice. Media docena de dirigentes presenciaron los dos homenajes, entre ellos la diputada Victoria Tolosa Paz, otra albertista en offside.

Un video editado de Perón en la que el ex presidente y fundador del PJ hablaba sobre deuda e inflación se proyectó antes de la intervención de la vice. “El remedio es bajar los precios”, fue una de las leyendas peronistas que se leían en la pantalla.

La ex mandataria volvió a poner sobre el tapete la controversia alrededor del gasoducto -que derivó en la renuncia de Matías Kulfas cuando elogió a Carlos Zannini. “No iba para atrás ni para adelante. El señor lo tuvo dos días en la Procuración del Tesoro y lo destrabó. Si tenemos gasoducto es porque él hizo una correcta interpretación de la ley y se pudo firmar el DNU. ¿Vieron? Hay funcionarios que funcionan. Hoy estoy positiva”, ironizó.

La ex presidenta volvió a meterse en la discusión sobre la política social del Ejecutivo y blanqueó que apoya la implementación de un salario básico universal, una iniciativa que empuja Juan Grabois. Guzmán, que era un férreo opositor de esa medida, ya no está en el Gobierno.

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