El Gobierno dice que eliminó el barbijo por la alta tasa de vacunación, pero menos de la mitad tiene la tercera dosis

Tampoco está definido qué pasará con la quinta dosis en el país, mientras se espera la llegada de las vacunas bivalentes que mejoran la protección contra Ómicron. La noticia que se conoció este miércoles sobre el fin de la obligatoriedad del uso del barbijo llegó acompañada de un argumento llamativo del Gobierno: la alta tasa…

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Tampoco está definido qué pasará con la quinta dosis en el país, mientras se espera la llegada de las vacunas bivalentes que mejoran la protección contra Ómicron.

La noticia que se conoció este miércoles sobre el fin de la obligatoriedad del uso del barbijo llegó acompañada de un argumento llamativo del Gobierno: la alta tasa de vacunados que tiene el país. Sin embargo, según los propios datos oficiales, menos de la mitad de la población se aplicó el primer refuerzo.

Desde el inicio de la Campaña Nacional de Vacunación hasta el pasado 6 de septiembre, “se alcanzó una cobertura del 82,5% en población general y 81,7 % en mayores de 3 años con dos (2) dosis de vacuna, y de 46,7 % en población general y 73,5% en mayores de 60 años con el primer refuerzo”.

El fin a la obligatoriedad del uso del barbijo quedó oficializado a través de la Resolución 1849/2922, publicada en el Boletín Oficial con la firma de Carla Vizzotti, titular del Ministerio de Salud de la Nación. Aunque se recomendó seguir utilizándolo en espacios cerrados, en centros educativos y en el transporte público.

Además, se aclaró que cada jurisdicción tendrá autonomía y podrá decidir qué hacer frente a su situación epidemiológica particular. En el documento oficial también se remarcó que “actualmente, luego de un nuevo período de aumento, de menor envergadura que los anteriores, se evidencia un período de descenso sostenido de casos“.

Sin embargo, la casi ausencia de testeos para la población en general no permite dimensionar las verdaderas cifras de contagios a través de los partes que se emiten cada domingo. De todos modos, que la cantidad de pacientes en terapia intensiva y las muertes se mantengan en niveles bajos es un signo de que el el Covid cede.




Ya no es obligatorio el uso del barbijo en el transporte público. Foto Rafael Mario Quinteros.

Si bien no se impondrá su utilización, se subrayó que “el barbijo es una herramienta eficaz para evitar la trasmisión de virus respiratorios de persona a persona y su uso es beneficioso para la prevención de enfermedades estacionales“.

En cuanto a la vacunación el Gobierno determinó hasta ahora que la quinta dosis se le aplique sólo a las personas con enfermedades de base, mayores de 50 años, que en su primer esquema hayan recibido Sinopharm. Con el resto de la población por ahora no hay precisiones.

Clarín informó en las últimas semanas que el Gobierno planeaba la compra de 7 millones de dosis bivalentes de Moderna, que llegarían antes de fin de año, según habían informado fuentes del Ministerio de Salud. Sin embargo, esto hasta el momento no fue oficializado.

Las vacunas bivalentes son las que protegerían contra la cepa original de Wuhan pero adaptadas a la de Ómicron, la variante cuya supremacía se mantiene tras haber desplazada a las anteriores.

Los niveles de vacunación cayeron con fuerza en los últimos meses, con un promedio diario de 32 mil aplicaciones por día. Hasta ahora, 24,6 millones de Argentinos han recibido la tercera dosis, mientras que apenas 5,8 millones recibió el segundo refuerzo o cuarta dosis.

El pasado jueves 16 de junio, el ministro de Salud porteño, Fernán Quiros, se anticipó a esta medida que ahora es nacional y confirmó que el barbijo dejaba de ser obligatorio en todos los ámbitos de la Ciudad de Buenos Aires.

El barbijo comenzó a tomar protagonismo el 15 de abril del 2020, cuando empezó a ser obligatorio en todos los ámbitos cerrados de la Capital Federal. Un mes más tarde la medida se extendió también a los espacios abiertos.




El barbijo deja de ser obligatorio en la Ciudad de Buenos Aires a mediados de junio de 2022. EFE/Juan Ignacio Roncoroni

En la Ciudad, el primer cambio se dio en octubre del año pasado, cuando dejó de ser obligatorio al aire libre en lugares sin concentración de personas. En ese momento, se había alcanzado la meta de que el 70% de la población porteña tenía su esquema de vacunación completo (con dos dosis).

Luego, a fines de marzo de este año, el Gobierno porteño hizo optativo el uso del barbijo dentro de las escuelas para los alumnos de todos los niveles.

Más allá de la decisión que ahora ha tomado el Gobierno nacional, el barbijo casi se había dejado de usar de hecho y sólo se mantenía en el transporte público. El “ocaso” del accesorio también se manifiesta en las liquidaciones que pueden encontrarse ante un objeto cada vez menos solicitado.

PS