Mariela Bolatti: “Para que crezca el público, hay que abrir los repertorios”

¿Podemos imaginarnos mundos más diferentes entre sí que la Orquesta Sinfónica Nacional, con su enorme repertorio de música culta, y la Orquesta Juan de Dios Filiberto, que interpreta piezas de tango y también de rock, pop, folclore y música latinoamericana? Sinfonías de Ludwig van Beethoven o Gustav Mahler por un lado y homenajes al dúo…

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¿Podemos imaginarnos mundos más diferentes entre sí que la Orquesta Sinfónica Nacional, con su enorme repertorio de música culta, y la Orquesta Juan de Dios Filiberto, que interpreta piezas de tango y también de rock, pop, folclore y música latinoamericana?

Sinfonías de Ludwig van Beethoven o Gustav Mahler por un lado y homenajes al dúo Pedro y Pablo o piezas de Astor Piazzolla por el otro.

Y también podríamos tomar al Ballet Folklórico Nacional, con su larga historia enraizada en la figura ya legendaria de Santiago Ayala, “el Chúcaro”, y en las fuentes nativas; y cotejarlo con la todavía muy joven Compañía Nacional de Danza Contemporánea, cuyas obras son creaciones prácticamente del día de hoy.




Mariela “Maru” Bolatti, directora de Elencos Estables del Ministerio de Cultura de la Nación. Foto Lucia Merle

Sin embargo, algo une a estos elencos junto con otros cinco, también muy diferentes entre sí: todos ellos integran la Dirección de Organismos Estables del Ministerio de Cultura de la Nación.

​Tiempo de cambios

Mariela Bolatti lleva seis años al frente de esta dirección; es una mujer joven y de un dinamismo arrollador. A lo largo de este tiempo impulsó con mucha energía todo tipo de proyectos, cambios y mejoramientos en esta área integrada por artistas que son también empleados del Estado.

Detengámonos en los aspectos puramente artísticos. “La dirección de elencos estables nacionales –explica Mariela, y lo que ahora llama “elencos” pronto serán denominados “organismos”- comprende nueve cuerpos.

Hay tres orquestas: la Sinfónica Nacional, la de Música Argentina Juan de Dios Filiberto y la Banda Nacional de Ciegos. Cuatro coros: el de Ciegos, el de Niños, el de Música Argentina y el flamante Coro Polifónico; y dos elencos de danza: el Ballet Folklórico Nacional y la Compañía Nacional de Danza Contemporánea”.




El Ballet Folklórico Nacional, con su historia enraizada en la figura de Santiago Ayala, “el Chúcaro” y en las fuentes nativas. Foto Mariano Longo

Un aspecto importante es que las actuaciones de todos los elencos se ofrecen con entradas gratuitas. Esto fue dispuesto hace largos años y continua siendo así, no importa en qué lugar del país se presenten.

El campo de los elencos estables

Agrega Mariela: “Es un área inmensa que abarca repertorios muy diferentes entre sí. Y también son muy distintos los orígenes de cada elenco y sus respectivos públicos. La gente que sigue al Ballet Folklórico Nacional no es el mismo público que el de la Compañía de Danza Contemporánea, si bien nuestro objetivo es ampliar los espectadores de cada nicho.

Mencionabas la Orquesta Juan de Dios Filiberto, que siempre se dedicó al tango. ¿Cambió algo con este nuevo nombre de Orquesta de Música Argentina?

-Sí, durante mucho tiempo la Filiberto hizo exclusivamente tango; pero en los últimos cinco años se transformó y ahora el repertorio incluye folclore, jazz, pop, rock y algo de música latinoamericana.

¿Cómo están conformados hoy los elencos?




“Durante mucho tiempo la Filiberto hizo exclusivamente tango, ahora el repertorio incluye folclore, jazz, pop, rock”, ejemplifica Bolatti.

-Cada uno tiene su propia estructura: sus programadores, directores, coordinadores, técnicos. Y entre todos estamos cerrando el 2023 y ya pensando en el 2024. Nos interesa que los programas signifiquen para los artistas también una capacitación y un reto para nuevas exploraciones…

Es decir, poder ir a “lugares” diferentes a los ya recorridos. Sabemos que hay nuevas expresiones, nuevos movimientos y tendencias; es necesario hay que ponerse al día, sin matar, por supuesto, al repertorio anterior.

La singularidad de la Banda de ciegos

A diferencia de algunos de los otros elencos, la Banda Nacional, que fue creada en 1947 y fue pionera en su tipo, necesita un director relativamente estable. Las obras se preparan con más tiempo porque los músicos tienen que aprender las partituras de memoria.

Por otro lado, el director debe saber manejar los gestos sonoros para conducir: golpear el atril, por ejemplo, para marcar el comienzo de una sección de la obra. Esto no se enseña en ninguna parte y sólo se aprende con la práctica.

Mariela, ¿hay experiencias de colaboración entre los diferentes elencos?




La Banda Nacional -pionera en su tipo- fue creada en 1947.

-Cuando no formaban parte de una misma dirección, los elencos funcionaban como compartimentos estancos. Y así podía ocurrir que de pronto la Juan de Dios Filiberto y el Ballet Folklórico hicieran cada uno por su lado la misma obra; unos tocando y otros bailando, pero la misma obra y a veces en el mismo día.

¿No se comunicaban entre sí?

-No, no había comunicación. Hace alrededor de 20 años los que entonces era sólo ocho elencos se reunieron en la Facultad de Derecho. Un acontecimiento realmente excepcional porque el problema es encontrar un espacio para un número tan grande de artistas, ¿dónde ubicás a más de quinientos intérpretes? Es un problema logístico más que de deseo.

¿Ya hubo algunas experiencias más recientes, no es cierto, en una escala más reducida?

-Sí, desde la dirección general queremos propiciar este tipo de vínculos y ya empezamos a hacerlo. En 2019 se montó El pájaro de fuego, sobre la partitura de Igor Stravinsky, con la Compañía Nacional de Danza Contemporánea y la Sinfónica Nacional. Estamos haciendo muchos cruces entre los elencos con grupos más pequeños, y haremos cada vez más.




“El Ballet Folklórico Nacional busca otro tipo de obras. Hicieron un homenaje a Mercedes Sosa y fue algo totalmente contemporáneo”, cuenta Bolatti.

Ampliando los nichos

Decías que cada elenco tiene su nicho. ¿Cómo se ganan otros públicos para cada uno?

-El gran desafío es hacer crecer a los públicos que siguen a cada elenco y para eso es importante abrir los repertorios.

Ya se sabe que la Orquesta Sinfónica Nacional convoca en gran medida a melómanos; que la Compañía Nacional de Danza Contemporánea lleva a un público joven y a estudiantes de danza y que el Ballet Folklórico Nacional es seguido por gente que ama el folclore. Y sin embargo, esto está cambiando.

¿Cómo?

-Por ejemplo, el Ballet Folklórico Nacional, a pesar de que ya tiene un seguimiento muy grande, está también buscando otro tipo de obras. Este año hicieron un homenaje a Mercedes Sosa y fue una creación totalmente contemporánea.




La CDC presentó “Tensión espacial”, del coreano Jae Duk Kim, con gran aceptación del público.

Y concluye Mariela Bolatti: “Y cada vez que la Compañía de Danza Contemporánea presenta Tensión espacial, una obra del coreógrafo coreano Jae Duk Kim que vino especialmente a montar a Buenos Aires, resulta siempre un éxito tremendo.

Es una obra tan potente que atrae a todo tipo de públicos, aunque nunca hayan visto danza contemporánea. En esa dirección trabajamos y siempre en un escalón más arriba; buscando entender lo que pasa en el momento, en el país y en el mundo”.

CJL