Borja volvió a volar como colibrí: “Sé que tengo que seguir mejorando para jugar en este River”

El colombiano, autor de los primeros dos goles ante Estudiantes, no se conforma y aspira a consolidarse en la estructura de juego de Marcelo Gallardo. 06/10/2022 0:00 Clarín.com Deportes Actualizado al 06/10/2022 0:00 Y una noche volvió el colibrí. Los goles de Miguel Borja retornaron al Monumental y sus dos gritos abrieron el camino de…

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El colombiano, autor de los primeros dos goles ante Estudiantes, no se conforma y aspira a consolidarse en la estructura de juego de Marcelo Gallardo.

06/10/2022 0:00

Actualizado al
06/10/2022 0:00

Y una noche volvió el colibrí. Los goles de Miguel Borja retornaron al Monumental y sus dos gritos abrieron el camino de la goleada de River a Estudiantes de La Plata por 5 a 0. Con estos dos, el colombiano suma seis tantos desde que viste la banda roja.

“Estoy agradecido porque pude marcar pero sé que tengo que seguir trabajando y mejorando”, afirmó el goleador. Y agregó: “Me encantó el equipo, se vio reflejado que estuvo concentrado, tuvo mucho la pelota, se jugó y eso es importante para tener confianza. Y cuando hay confianza puedo hasta jugar afuera del área, que siempre me siento raro cuando salgo de ella pero pude hacerlo y asociarme con mis compañeros”.

Borja tuvo una noche mágica. Tanto que el primer gol contó con algo de fortuna ya que la definición no fue muy buena dado que, con todo el tiempo y el espacio a su favor, sacó un remate suave con la cara interna de su pie derecho que a Joaquín Pourtau se le escurrió increíblemente entre las manos y la pelota terminó entrando despacio contra el palo contrario.

Borja, experimentado, se dio cuenta de que contó con la complicidad del arquero de Estudiantes y casi que no gritó el gol. Pero se iba a sacar las ganas de hacer sacudir sus cuerdas vocales unos minutos después.

Juanfer Quintero, que lo conoce desde chico, le metió un pase largo fenomenal que Borja bajó con su muslo derecho luego de meter una diagonal, dejó picar la pelota y fusiló a Pourtau. Ahí sí el festejo tuvo el combo completo: grito, bailecito de colibrí y rezo al cielo. Ah, también un saludo con Marcelo Gallardo.

Borja tuvo otras dos chances de aumentar su cuota de gol. Pero Pourtau le sacó un remate a quemarropa antes del final del primer tiempo y en el complemento falló casi que debajo del arco. Luego, fue reemplazado por Matías Suárez y recibió los aplausos de los hinchas.

“Me voy con ese sinsabor de que podria haber marcado dos más pero se ganó 5-0 y eso es lo más importante”, reconoció el 9. Y sobre l recta final del campeonato, expresó: “Vamos paso a paso y sumar de a tres en cada partido”.

Lo que eso sí no fue magia Borja fue su carrera para llegar a este presente que lo tiene en River al que con la camiseta de Olimpo en 2014 le convirtió en el mismo arco que le hizo esta noche de miércoles los dos goles a Estudiantes. Se basó en mucho sacrificio. Desde los 13 años, cuando se propuso salir de la pobreza que lo rodeaba en Tierralta y ayudar a los suyos con la pelota. En ese camino repleto de goles precoces, saltar de repente a la selección de Córdoba (el departamento en donde está Tierralta) le dio visibilidad. De todos modos, el tránsito hasta llegar a Primera no fue tan redondito.

Se probó y rebotó sucesivamente en Millonarios, Envigado y Atlético Nacional. Aunque jamás desistió. Hasta que en el América de Cali le dieron cabida para hacer las Inferiores. Pero siempre hay un pero: allí no debutó. Conoció Primera en el Cúcuta a los 17. Jugó en la B en Cortuluá. Tuvo su (frustrante) experiencia europea en el Livorno, equipo con el cual descendió al igual que en Gremio. Vino por primera vez a Argentina para gritarle un gol a River en Olimpo. Ganó la Sudamericana en Independiente Santa Fe y la Libertadores en Atlético Nacional. Todo eso, claro, antes de su etapa más conocida en Palmeiras y Junior, ya como parte del elenco estable de la selección Colombia.