Vincent Kompany resolvió una situación límite en el arco del Bayern Munich y llevó algo de calma a una previa que había escalado a niveles insólitos. Cuando todo indicaba que el gigante alemán debía recurrir a un juvenil de apenas 16 años para afrontar la vuelta de los octavos de final de la UEFA Champions League, finalmente Jonas Urbig se recuperó a tiempo y será el titular frente al Atalanta.
Con un global de 6-1 a favor y con el cruce de cuartos ya definido ante el Real Madrid, el panorama deportivo luce mucho más aliviado para el DT belga. Porque podrá contar con el arquero alemán.
Los problemas de lesiones en el arco
El conflicto se originó por una seguidilla de lesiones que dejó al equipo prácticamente sin arqueros disponibles. Manuel Neuer continúa recuperándose de un desgarro, mientras que Urbig había sufrido una conmoción cerebral que lo puso en duda hasta último momento. A su vez, Sven Ulreich, habitual tercera opción, también quedó descartado por un desgarro, y Leon Klanac, arquero del Sub 19, tampoco pudo estar disponible. Un escenario que obligó al cuerpo técnico a mirar con urgencia hacia las inferiores.
Prescott será el arquero suplente tras conseguir el permiso especial.
En ese contexto apareció Leonard Prescott, un juvenil de apenas 16 años que estuvo muy cerca de tener un debut tan prematuro como histórico. Su inclusión no solo generaba impacto deportivo, sino también un dilema reglamentario: en Alemania existen restricciones laborales para menores de edad que limitan su participación en actividades nocturnas, como un partido de Champions. Sin embargo, el club gestionó un permiso especial que le permitió, al menos, integrar el banco de suplentes y estar disponible en caso de emergencia.
Finalmente, la recuperación de Urbig evitó una decisión extrema y le dio a Kompany una solución lógica dentro del caos. Así, el Bayern dejó atrás una situación tan inesperada como delicada y afrontará el duelo con mayor normalidad.
