Un pequeño fragmento de papel, descubierto en las excavaciones del sitio arqueológico de Vieja Dongola, en el norte de Sudán, ha proporcionado la primera evidencia documental de un monarca nubio cuya existencia solo se sustentaba en relatos transmitidos oralmente. El análisis del texto, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Varsovia, identifica al rey Qashqash, una figura mencionada en crónicas hagiográficas pero ausente de los registros históricos formales.
Una orden real que revela un reino activo
El documento corresponde a una orden administrativa redactada en lengua árabe, fechada tentativamente entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Lejos de relatar conflictos bélicos, como solían hacer las descripciones externas de los reinos nubios, el texto detalla un intercambio comercial que incluye telas, ovejas y ganado. Esto presenta a Qashqash como un gobernante involucrado en la gestión económica cotidiana de su territorio.
La orden, escrita por un escriba llamado Hamad y dirigida a un funcionario de nombre Khidr, contiene instrucciones precisas para realizar estas transacciones. Entre los elementos listados aparece el término «RDWYAT», cuyo significado exacto es objeto de debate entre los especialistas, pudiendo referirse a un tipo específico de tejido o a un concepto vinculado a la industria textil local.
Datación y origen del manuscrito
Aunque el papel carece de una fecha explícita, los arqueólogos lograron establecer un marco temporal mediante evidencia contextual. En el mismo estrato se hallaron monedas de plata acuñadas durante el reinado del sultán otomano Murad IV (1623-1640), lo que proporciona una fecha mínima para su depósito. Además, un análisis de radiocarbono de materiales orgánicos asociados situó el momento en que el documento fue desechado entre 1735 y 1778, indicando que fue escrito décadas antes.
Las características físicas del papel, de forma irregular y sin marcas de agua visibles, sugieren una fabricación europea, posiblemente italiana o francesa, que habría llegado a Nubia a través de rutas comerciales con Egipto. Esta procedencia explica en parte su notable estado de conservación a pesar del tiempo transcurrido.
Reescribiendo la historia de Nubia
Antes de este descubrimiento, la única mención conocida del rey Qashqash se encontraba en el Kitab al-Tabaqat, una obra biográfica compilada a finales del período Funj, donde se lo menciona como abuelo del rey Hasan y ancestro de un influyente líder religioso. El hallazgo de Vieja Dongola traslada a esta figura del terreno de la leyenda al de la historia confirmada.
Este documento no solo valida una tradición oral, sino que también desafía la visión predominante de los monarcas nubios como figuras principalmente bélicas, una imagen perpetuada por relatos como los del viajero marroquí Leo Africanus. En su lugar, emerge la figura de un soberano activo en la administración y el comercio de su reino, enriqueciendo y complejizando el conocimiento histórico sobre esta región de África.
