Las jubiladas que aparecen en los registros como prestamistas en la compra de un departamento por parte del Jefe de Gabinete aseguraron no tener vínculo con él, en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Las dos mujeres que figuran como acreedoras en el crédito hipotecario que utilizó el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para adquirir un departamento en Caballito, negaron conocerlo o tener algún tipo de vínculo con él. La situación surge en el marco de la causa judicial donde se investiga al funcionario por presunto enriquecimiento ilícito.
Según información del Registro de la Propiedad Inmueble, la operación de compraventa, firmada en noviembre del año pasado, se inscribió por un valor total de 230.000 dólares. Para financiar el 87% de ese monto, Adorni contrajo una hipoteca no bancaria por 200.000 dólares con dos personas: Beatriz Viegas (72 años) y Claudia Sbabo (64 años), quienes también eran las vendedoras del inmueble.
Consultadas por un medio nacional, ambas negaron conocer al exvocero presidencial. Viegas, contactada en su domicilio en Flores, respondió «No, la verdad que no» cuando se le preguntó si conocía a Manuel Adorni, y también negó haberle cedido dinero. Por su parte, al llamar al número de Sbabo, una mujer que atendió aseguró no conocer a Adorni y dijo desconocer si la jubilada tenía algún vínculo con él o con la operación hipotecaria.
La forma de la transacción generó observaciones por parte del diputado Esteban Paulón, uno de los denunciantes en la causa. El legislador señaló un desfasaje entre el valor pagado por Adorni (unos 1.155 dólares el metro cuadrado) y el valor de mercado de la propiedad en la zona (estimado en unos 2.000 dólares). Además, cuestionó la breve tenencia del departamento por parte de las dos mujeres antes de venderlo al funcionario.
«Si ya de por sí una hipoteca no bancaria podría ser sospechosa, en este caso parecería una intermediación ya pautada por el breve lapso de tiempo que estas mujeres la tuvieron en su poder antes de venderla a Adorni», expresó Paulón.
La investigación, a cargo del juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, también analiza la situación patrimonial de Adorni, quien hasta hace un año y medio vivía en un departamento en Parque Chacabuco. Un año antes de la compra en Caballito, su esposa, Bettina Angeletti, escrituró una casa en un country de la provincia de Buenos Aires.
