El organismo previsional comenzará el lunes un proceso que incluye retiros voluntarios y despidos, en un contexto de ajuste en el sector público nacional.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) iniciará el próximo lunes un proceso de reestructuración que prevé la desvinculación de aproximadamente 2.500 empleados. La medida, que se enmarca en una política de ajuste del gasto público, contempla mecanismos como retiros voluntarios, pases a disponibilidad y despidos con causa.
Según información de la Agencia Noticias Argentinas, tras la finalización de la Semana Santa vence el plazo para que los trabajadores presenten solicitudes de retiro voluntario, las cuales quedarán sujetas a la aprobación del organismo. Las fuentes indican que, hasta mediados de la semana pasada, más de 1.000 empleados habían manifestado su intención de adherir a esta opción. Para cubrir la diferencia con la meta establecida, se procederá con despidos basados en análisis de legajos que evalúan ausentismo, uso de licencias y la reestructuración de áreas.
El clima interno en la institución refleja preocupación entre los trabajadores, no solo por la estabilidad laboral, sino también por el congelamiento salarial vigente desde octubre de 2024. Este contexto se ve agravado por el aumento en servicios públicos y transporte, impactando especialmente a quienes tienen obligaciones financieras indexadas.
Desde el sector gremial se han señalado tensiones respecto a la falta de negociaciones paritarias. En el ámbito judicial, se citó a representantes de asociaciones como ATE y UPCN para abordar la situación, aunque, según declaraciones del abogado José Rundio, no se habrían presentado a la convocatoria.
La situación trasciende lo laboral, afectando la vida cotidiana de muchos empleados, quienes relatan haber recurrido a créditos y ajustes en sus gastos para sostener sus economías familiares. Algunos casos mencionan incrementos significativos en cuotas hipotecarias y expensas.
Este proceso en Anses se da luego de un primer recorte aplicado a nivel nacional, que redujo la planta de empleo público en un 7% interanual, dejando el total en aproximadamente 276.952 trabajadores a nivel nacional. Analistas del sector advierten que el ajuste no solo reduce el gasto en salarios, sino que también impacta en el consumo interno, afectando particularmente a las pequeñas y medianas empresas.
Internamente, algunos empleados manifestaron que no se opondrían a una reducción de personal si esta se basara en criterios objetivos y auditados, al tiempo que señalan un aumento en la carga laboral para quienes permanecen en sus puestos.
