El presidente Donald Trump advirtió sobre posibles acciones militares contra infraestructura iraní si no se cumple un plazo, mientras detalló una exitosa misión para recuperar a dos pilotos derribados.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que Irán podría enfrentar graves consecuencias, incluyendo la destrucción de infraestructura clave, si no acepta las condiciones planteadas por Washington antes del vencimiento de un ultimátum. «El país entero podría ser destruido en una noche y esa noche podría ser mañana por la noche», afirmó Trump en una conferencia de prensa, refiriéndose al plazo que vence este martes para la reapertura del Estrecho de Ormuz.
En paralelo a la advertencia, el mandatario detalló una compleja operación militar ejecutada para rescatar a los dos tripulantes de un caza F-15 estadounidense derribado en territorio iraní el pasado viernes. Según su relato, en la misión participaron más de 170 aeronaves, incluyendo bombarderos, cazas, aviones cisterna y de rescate. Dos aviones de transporte quedaron inutilizados y fueron destruidos para evitar que su tecnología fuera capturada.
El director de la CIA, John Ratcliffe, explicó que se ejecutó una «campaña de engaño» para confundir a las autoridades iraníes durante la búsqueda de los pilotos. Uno de los tripulantes logró evadir la captura durante casi 48 horas usando un dispositivo de localización, permitiendo coordinar su extracción bajo fuego enemigo y sin bajas estadounidenses.
Trump, acompañado de asesores de seguridad nacional, insistió en que Estados Unidos dejaría «sin puentes ni centrales eléctricas» a Irán si no se alcanza un acuerdo. Aunque expresó que cree que Irán negocia «de buena fe», también opinó que la población «debería» levantarse contra el régimen, sugiriendo que las consecuencias serían «grandes». El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anticipó un aumento en el volumen de ataques estadounidenses a partir del martes.
