La Dirección de Defensa Civil informó que la superficie quemada en la provincia fue inferior al promedio histórico. Las autoridades destacan el trabajo en prevención y capacitación realizado durante el período de alto riesgo.
El director general de Defensa Civil, David García, informó que en la temporada de incendios que finalizó el 31 de marzo se quemaron en La Pampa 207.147,1 hectáreas y se registraron 193 focos. La cifra se ubica por debajo del promedio registrado desde 2016 a la fecha, que es de 308.660,72 hectáreas y 108,5 focos en promedio.
«Notamos un cambio en el productor respecto a las picadas, pero hay que insistir y fortalecer en la prevención», señaló García. La temporada de alto riesgo en la provincia suele extenderse hasta finales del verano o principios de otoño, manteniéndose la alerta máxima hasta el pasado 31 de marzo.
El combate de los focos estuvo a cargo de Defensa Civil y bomberos. En materia de prevención, el Gobierno provincial, a través de la Dirección Provincial de Vialidad, mantuvo una extensión de 3.500 kilómetros de picadas cortafuegos de 25 metros de ancho. Estas picadas están ubicadas estratégicamente en regiones con mayor incidencia de incendios forestales, como caldenales y zonas de montes, con el objetivo de evitar la propagación del fuego y facilitar el acceso de brigadistas.
Simultáneamente, se realizaron capacitaciones regionales para fortalecer el sistema de emergencias provincial. Se convocó a comisiones directivas y jefaturas de más de 30 cuarteles de las zonas norte y centro sur, con énfasis en la prevención y abordaje de incendios forestales.
En estos encuentros se trabajó sobre la modernización del servicio y la mejora en la capacidad de respuesta. Los contenidos abordados incluyeron metodología de intervención, comunicación entre brigadas, incorporación de herramientas tecnológicas para monitoreo satelital, lectura de mapas, meteorología operativa y elaboración de informes técnicos. También se revisaron las jurisdicciones de cada cuartel para garantizar una cobertura más eficiente y una mejor distribución de recursos ante emergencias.
