Una jornada de protesta se desarrolló este martes en la capital pampeana, convocada por diversas entidades, para manifestarse por la modificación del programa social que afecta a cientos de beneficiarios en la provincia.
Este martes al mediodía, organizaciones sociales, sindicales y territoriales llevaron a cabo una olla popular en el SUM del Barrio Esperanza de Santa Rosa. La actividad se enmarcó en una jornada nacional de protesta contra los cambios anunciados en el programa Volver al Trabajo, antes conocido como Potenciar Trabajo.
Según los convocantes, entre los que se encuentran el MTE, CTA Autónoma, CTA de los Trabajadores y otras agrupaciones, el objetivo fue visibilizar el impacto social y económico que la nueva modalidad del programa tendría en las familias beneficiarias y en la economía local. En La Pampa se estima que hay al menos 400 personas incluidas en este plan.
Las modificaciones, según señalaron referentes, implicarían que quienes no realicen capacitaciones podrían dejar de percibir el beneficio en sus condiciones actuales. Además, se cambiaría la forma de pago: el monto, congelado en 78 mil pesos desde diciembre de 2023, se entregaría mediante vouchers o tickets para la compra de mercadería, en lugar de dinero en efectivo.
El programa Volver al Trabajo fue creado en 2020 durante la gestión de Alberto Fernández, unificando planes sociales anteriores. Su objetivo era fomentar la capacitación, la finalización de estudios y la inclusión laboral, garantizando un ingreso básico a cambio de una contraprestación en proyectos comunitarios, productivos o educativos.
Walter Brandimarte, referente de la Corriente Clasista y Combativa en La Pampa, expresó su preocupación: «Se viene ajustando sobre estos planes desde hace tiempo y ahora avanzan hacia una eliminación total». Criticó que el cambio afecta el poder adquisitivo y la libertad de los beneficiarios para decidir cómo usar sus ingresos.
Uno de los principales cuestionamientos se centra en las exigencias de capacitación. Las organizaciones afirman que, en muchos casos, no existen espacios disponibles en la provincia para cumplir con ese requisito. «En La Pampa no hay lugares donde capacitarse para poder seguir cobrando el beneficio», afirmó Brandimarte, calificando la medida como «discriminatoria».
A nivel nacional, se calcula que alrededor de 900 mil personas forman parte de estos programas. El dirigente también cuestionó el regreso a sistemas de tickets similares a los utilizados en décadas pasadas, remarcando que la preocupación central es la posible pérdida del único ingreso de muchas familias.
