En el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito, el fiscal Gerardo Pollicita pidió acceder a la información fiscal y bancaria de Manuel Adorni y su esposa. Además, se convocó a declarar a cinco personas vinculadas a operaciones inmobiliarias del funcionario.
En el desarrollo de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, el fiscal Gerardo Pollicita solicitó al juez que se levante el secreto fiscal y bancario del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de su esposa, Julieta Bettina Angeletti. El objetivo es realizar un análisis detallado de sus situaciones patrimoniales, accediendo a datos de cuentas bancarias, plazos fijos, créditos, consumos con tarjetas y posibles vínculos con billeteras virtuales. Esta medida busca cotejar la evolución patrimonial declarada ante los organismos de control.
Paralelamente, el magistrado citó a declarar a cinco nuevos testigos. Entre ellos se encuentra Pablo Martín Feijoo, amigo de Adorni e hijo de una de las jubiladas que fue propietaria del departamento en el barrio porteño de Caballito, posteriormente adquirido por el ex vocero presidencial. Su nombre surgió tras un allanamiento en la Inmobiliaria Rucci, que comercializó la propiedad, y deberá presentarse el 22 del corriente mes.
La investigación intenta esclarecer los detalles de la operación, ya que Adorni habría adquirido el inmueble con un adelanto de 30.000 dólares y el saldo, 200.000 dólares, financiado a un año sin interés. Los otros cuatro citados son los dueños de la inmobiliaria, Natalia Rucci y Marcelo Trimarchi (20 de abril), el encargado del edificio de la calle Miró (22 de abril) y Juan Ernesto Cosentino, quien les vendió una casa en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz (27 de abril).
