En una reunión interprovincial, se actualizó el protocolo de monitoreo y contingencia para la cuenca, ampliando la cooperación a la provincia vecina y analizando el impacto de la Ley de Glaciares.
El Gobierno de La Pampa llevó a cabo, el 25 de mayo, la primera reunión del año del Protocolo Integral de Monitoreo y Contingencia del río Colorado. Este mecanismo está diseñado para prevenir y actuar ante posibles incidentes relacionados con la actividad hidrocarburífera en la cuenca. La novedad más destacada fue la incorporación formal de la provincia de Río Negro al acuerdo, extendiendo así el alcance de la coordinación.
El encuentro convocó a organismos provinciales, municipios, empresas operadoras, bomberos voluntarios y representantes de Neuquén y Río Negro, además de entidades como el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado y el Ente Provincial del Río Colorado.
El director de Minería e Inspecciones, Cristian Buss, explicó que la suma de Río Negro busca proteger de manera conjunta el recurso hídrico compartido. Durante la jornada también se analizó el impacto de las modificaciones a la Ley de Glaciares en la cuenca, dado que una parte significativa del caudal del río Colorado proviene de zonas de deshielo. Actualmente, más del 65% de la población pampeana depende de este río para el abastecimiento de agua potable.
En la reunión se presentaron avances en materia de prevención, como el mapa de incendios provincial, y se detallaron las capacitaciones realizadas por los Bomberos Voluntarios de 25 de Mayo. A siete años de su creación, el protocolo consolida una herramienta de gestión ambiental que ha permitido realizar simulacros de alta complejidad en el río Colorado y el sistema Casa de Piedra, con ejercicios de contención de derrames en 25 de Mayo, Colonia Gobernador Ayala y el Lago Casa de Piedra.
Estas acciones han incluido el despliegue de barreras de contención, sistemas de bombeo, embarcaciones y dispositivos de monitoreo, fortaleciendo la coordinación entre todos los actores. La política pública articula inversión en equipamiento, formación técnica y trabajo coordinado para la protección de los recursos hídricos.
