Alumnos de 6° año del colegio Ciudad de General Pico crearon una producción audiovisual para concientizar sobre los peligros de los desafíos virales que circulan en redes sociales y que ya generaron 27 denuncias en La Pampa.
En un contexto de creciente preocupación por los llamados “retos virales” que promueven situaciones de violencia en ámbitos escolares, estudiantes de 6° año del colegio Ciudad de General Pico difundieron un video con un mensaje de concientización y llamado a la reflexión.
La producción audiovisual apunta a desalentar este tipo de prácticas que circulan en redes sociales y que, en los últimos días, derivaron en múltiples denuncias en distintas localidades de La Pampa. Hasta el momento, se registraron 27 denuncias en localidades como Eduardo Castex, Santa Rosa, Toay, Macachín y Lonquimay. A esos casos se suman otros 35 en Parera, Rancul, Realicó, General Acha, Trenel, General Pico, Jacinto Arauz, 25 de Mayo, Victorica e Intendente Alvear.
La situación encendió las alertas en el sistema educativo y obligó al Ministerio de Educación a activar protocolos de intervención en las escuelas. Desde el Gobierno provincial advirtieron que muchas de estas situaciones están vinculadas a desafíos virales que circulan en redes sociales, donde adolescentes replican conductas sin dimensionar sus consecuencias.
En ese escenario, el video realizado por estudiantes piquenses pone el foco en la importancia del respeto, el diálogo y el cuidado del otro. “Hay jóvenes comprometidos y con ganas de transformar la realidad”, señalaron en el mensaje difundido. Además, plantearon la necesidad de construir una convivencia escolar basada en la palabra y no en la violencia, y promovieron la generación de espacios para el diálogo y el acompañamiento.
Las autoridades remarcaron que este tipo de conductas no constituyen una broma y pueden tener consecuencias judiciales. En algunos casos, implican la intervención del Poder Judicial y posibles imputaciones en el ámbito penal juvenil. También advirtieron que estas situaciones generan miedo en la comunidad educativa, obligan a suspender clases y movilizan recursos de seguridad, con impacto directo en el desarrollo de las actividades escolares.
En ese marco, el Estado provincial resolvió constituirse como querellante en algunos casos, con el objetivo de desalentar estas prácticas y establecer responsabilidades.
