Una causa por caza ilegal derivó en una reparación económica clave para el Jardín de Infantes N° 21 de Victorica, que había sufrido actos de vandalismo. Los infractores aportaron fondos que cubrieron los daños materiales.
Una causa por caza furtiva tramitada en el Ministerio Público Fiscal de la IV Circunscripción tuvo un desenlace inesperado para la comunidad de Victorica. Tres imputados, provenientes de Buenos Aires y Córdoba, acusados de caza ilegal, accedieron a un criterio de oportunidad, una salida alternativa al proceso penal que contempla una reparación económica. El fiscal Nicolás Rojo explicó que los involucrados ofrecieron un resarcimiento que tuvo un destino concreto: colaborar con la comunidad.
El monto alcanzó los 800 mil pesos en esa causa, a los que se sumaron otros 150 mil de un expediente similar, totalizando casi un millón de pesos. Ese dinero fue destinado íntegramente al Jardín de Infantes N° 21 de Victorica, que había sufrido daños materiales días antes. Rojo detalló que los imputados conocían el destino de los fondos y realizaron el pago en la audiencia donde se aplicó el criterio de oportunidad.
“Desde el Ministerio Público Fiscal actuamos como intermediarios. Me comuniqué con autoridades del Jardín para conocer el costo de los elementos que debieron reponer luego del hecho de vandalismo en su interior. Me enviaron las facturas y el total rondaba el millón de pesos. En base a eso, trasladé la propuesta de salida alternativa a la Defensa en la causa por caza furtiva, y los imputados se comprometieron a asumir ese gasto. Ya realizaron el pago y se llevó adelante la audiencia para la aplicación del criterio de oportunidad”, sostuvo Rojo.
El hecho en la institución educativa ocurrió durante dos noches consecutivas, cuando tres menores de entre 8 y 11 años ingresaron al edificio tras romper los vidrios de una puerta. En el interior provocaron un importante desorden y múltiples roturas, especialmente de material didáctico y de librería. Tras ser detectados, los niños fueron entregados a sus progenitores. Se dio intervención a los organismos de Niñez y se iniciaron las actuaciones en el marco del Régimen Penal Juvenil.
Como consecuencia de los destrozos, el jardín debió afrontar la reposición de numerosos elementos esenciales. La articulación institucional permitió transformar un hecho negativo en una respuesta reparadora: con el dinero aportado por los cazadores furtivos, se cubrieron los gastos de los materiales dañados.
