El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria formalizó un programa de retiro voluntario para su personal de planta permanente, con vigencia desde mayo de 2026.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) oficializó este jueves la implementación de un Sistema de Retiro Voluntario para el ejercicio 2026, dirigido exclusivamente a su personal de planta permanente. Así lo establece la Resolución 144/2026 del INTA, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el titular del instituto, Nicolás Bronzovich.
Según fuentes del Consejo Directivo del INTA consultadas por Infocampo, el Gobierno no fijó un objetivo concreto de reducción de personal. No obstante, del presupuesto asignado al programa se desprende que se apunta a recortar alrededor de 1.000 empleados del plantel estable, o incluso un poco más.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), actualmente trabajan en el INTA aproximadamente 6.000 personas. En marzo pasado, la dotación total era de 5.989 agentes, de los cuales 5.730 estaban bajo convenio colectivo y el resto bajo otras figuras de contratación. Esto representa unos 1.000 empleados menos que al asumir el gobierno de Javier Milei en enero de 2024, cuando la dotación total era de 6.924 personas.
El objetivo del Gobierno sería reducir la planta a unas 4.500 personas. Las fuentes consultadas indicaron que el anterior retiro voluntario no tuvo la repercusión esperada, pero que ahora las condiciones se han mejorado, por lo que se espera una mayor adhesión. Además, señalan que hay personal cansado por la incertidumbre y los destratos en el organismo, lo que podría acelerar las decisiones de salida.
El período para que los agentes manifiesten su voluntad de adherirse comenzó el 4 de mayo y se extenderá hasta el 31 de ese mes. La resolución contempla una posible prórroga única de 15 días corridos, sujeta a solicitud del Consejo Directivo.
El programa se presenta como un instrumento de gestión para empleados que, considerando su trayectoria, decidan iniciar una nueva etapa profesional o vital. El beneficio económico se determina exclusivamente por la antigüedad en planta permanente, tomando como base los haberes liquidados a enero de 2026, ajustados por incrementos salariales acumulados del 10,30% entre enero y mayo de ese año.
La resolución agrega que la aprobación final del régimen fue resultado de reuniones del Consejo Directivo iniciadas en enero de 2026, donde se fijaron las bases y condiciones generales.
