Centros educativos terapéuticos y de día de la provincia no han recibido los pagos correspondientes por parte de la Nación, lo que pone en riesgo la continuidad de las terapias y servicios de apoyo.
Los prestadores pampeanos de servicios para personas con discapacidad atraviesan una situación compleja debido a la falta de pagos por parte de la Nación, que se extiende desde octubre del año pasado. Este retraso se produjo tras la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y la transferencia del área al Ministerio de Salud.
«Estamos en una situación muy difícil», expresó Mirta Portales, del centro educativo terapéutico Solar de Santa Rosa. A pesar de estar vigente la Ley de Emergencia en Discapacidad, los prestadores aseguran que los pagos no se han regularizado, afectando directamente la continuidad de terapias, traslados y acompañamientos.
En La Pampa existen seis prestadores de este tipo, ubicados en Santa Rosa, Toay, General Pico e Intendente Alvear, que incluyen centros educativos terapéuticos, centros de día y servicios de transporte. Ninguno ha cobrado en los últimos cuatro meses.
«Mañana tengo que pagar sueldos a 50 personas y no tengo el dinero», detalló Portales, quien además señaló que las obras sociales también comenzaron a pagar con atraso. Agregó otro problema: «No nos autorizan nuevos ingresos y tengo chicos hace 6 meses esperando para ingresar al centro».
Por su parte, el director de Discapacidad de La Pampa, Iván Poggio, se refirió a la situación: «Desde octubre, cuando se disolvió la Andis, no cobró nadie por las prestaciones». El funcionario provincial cuestionó la gestión del área a nivel nacional.
