Un tribunal de la Segunda Circunscripción Judicial dictó sentencia en el caso del joven fallecido en julio de 2025. El acusado, menor de edad, fue declarado responsable de homicidio simple con exceso en la legítima defensa y se le aplicaron medidas tutelares.
La Audiencia de Juicio de la Segunda Circunscripción Judicial declaró la responsabilidad penal de un adolescente por el crimen de otro menor, ocurrido en la localidad de Victorica el 20 de julio de 2025. El tribunal calificó el hecho como homicidio simple cometido con exceso en la legítima defensa. El fallo fue dictado este 1 de abril de 2026 y estuvo a cargo de los jueces Carlos Federico Pellegrino, Marcelo Luis Pagano y María José Gianinetto.
El episodio se registró alrededor de las 3 horas del 20 de julio de 2025, frente a una vivienda ubicada sobre la calle 18 de Victorica. Según la causa, el imputado —que entonces tenía 16 años y residía en Telén— se encontraba con amigos cuando pasó un grupo de jóvenes de Victorica, entre ellos la víctima. Tras un intercambio de gritos, el grupo regresó para increparlos. En el forcejeo que se produjo, el adolescente asestó una puñalada en el pecho a la víctima con un cuchillo. El joven falleció minutos después en el hospital local a causa de un shock hipovolémico por herida cardíaca.
Durante el juicio, la defensa sostuvo que el acusado actuó en legítima defensa. En cambio, la fiscalía y la querella pidieron una condena por homicidio simple. El tribunal concluyó que si bien hubo una agresión ilegítima inicial por parte de la víctima, la reacción del adolescente fue desproporcionada. Los jueces consideraron que el uso de un arma blanca con resultado letal, ante una situación que no implicaba un riesgo inminente de muerte, configuró un exceso en la legítima defensa.
Debido a que el imputado era menor de edad al momento del hecho, la Justicia no dictó prisión efectiva, sino que dispuso la continuidad de medidas tutelares. Entre las obligaciones fijadas se encuentran la prohibición de ingresar a Victorica, la restricción de contacto con la familia de la víctima, la continuidad de tratamiento psicológico, la limitación de circulación nocturna desde las 22 horas y la asistencia a un taller de huerta municipal en su lugar de residencia. El fallo también ordenó el decomiso del arma utilizada y la restitución de efectos personales a las partes involucradas.
La defensa del adolescente estuvo a cargo de la defensora oficial Soledad Trímboli, mientras que el defensor oficial Mauro Fernández intervino como querellante. En representación del Ministerio Público Fiscal actuó el fiscal Nicolás Rojo.
