La pareja fue arrestada tras confirmarse que el niño presentaba traumatismos previos a su ingreso hospitalario en estado crítico. Serán imputados por homicidio agravado.
En el marco de la investigación por la muerte de Ángel López, la Policía de Chubut detuvo a la madre y al padrastro del niño. El arresto se concretó esta noche, pasadas las 21.30 horas, luego de que se confirmara que el menor contaba con «traumatismos previos» a su ingreso en estado crítico a un hospital de Comodoro Rivadavia.
Mariela Altamirano fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que Maicol González fue derivado a una dependencia de la localidad de Mosconi. La beba que ambos comparten fue trasladada a Córdoba, donde reside parte de la familia de la mujer detenida.
De acuerdo con información del medio local La Opinión Austral, se espera que sean imputados este martes por el delito de homicidio agravado por el vínculo. Esto ocurre luego de que la autopsia confirmara que Ángel presentaba «traumatismos en la zona craneal» y golpes ocurridos al menos 10 días previos a su muerte.
Ángel fue llevado al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia el pasado 5 de abril, cuando se encontraba bajo el cuidado materno. Murió en el centro de salud menos de dos días después de haber sido internado tras descompensarse en la casa de su madre, donde se hallaba por una decisión judicial para iniciar un proceso de revinculación. El menor ingresó con un paro cardiorrespiratorio.
En un primer momento, Altamirano declaró que su hijo se descompensó mientras dormía. Sin embargo, la autopsia preliminar confirmó la presencia de lesiones internas en la cabeza, lo que generó sospechas sobre esa versión inicial. El fiscal a cargo del caso, Facundo Oribones, espera el informe final de los forenses.
Durante la jornada de hoy, se conoció un informe clave del Hospital Regional que detalla que Ángel ingresó en estado crítico, traído por el servicio de emergencias 107. El documento menciona que los paramédicos «refieren que hubo un antecedente de traumatismo previo». La historia clínica señala que el menor presentaba «mal estado general» y «palidez». Antes de su ingreso, durante el traslado, recibió masajes cardíacos y medicación. Al llegar al hospital, se encontraba inconsciente, sin responder a estímulos y con signos de extrema gravedad, por lo que el personal médico realizó maniobras de reanimación avanzada.
