Mediante un decreto, la Nación delegó la gestión de tramos de rutas nacionales en nueve provincias. La Pampa, que había solicitado el traspaso con fondos para su mantenimiento, no fue incluida en la medida.
El Gobierno nacional avanzó con un decreto que transfiere a nueve provincias la gestión, operación y mantenimiento de tramos de rutas nacionales. La medida, que habilita concesiones bajo supervisión federal, incluye a Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan y Santa Cruz. La Pampa no fue incorporada en este esquema, a pesar de haber solicitado reiteradamente el traspaso.
El decreto presidencial permite a las provincias otorgar concesiones de obra pública para la administración, mantenimiento y ampliación de las rutas, pudiendo financiarse mediante peajes. La Dirección Nacional de Vialidad mantendrá funciones de auditoría y supervisión técnica, y la titularidad de los caminos seguirá siendo del Estado nacional. Cada concesión no podrá exceder los 30 años.
La provincia de La Pampa había solicitado formalmente a la Nación el traspaso de las rutas nacionales que atraviesan su territorio, argumentando el grave deterioro de las mismas, la retención de fondos y el colapso vial. El gobernador Sergio Ziliotto había propuesto que la deuda que mantiene el Gobierno nacional con la provincia se destine a la reparación de estas rutas.
«El grave y creciente deterioro de las rutas nacionales, que deriva el tránsito y sobrecarga a las provinciales, nos ocupan desde hace mucho tiempo», había señalado Ziliotto, destacando un proyecto de gestión para 1400 kilómetros, de los cuales 600 son rutas nacionales por donde circula el 80% del tránsito vehicular provincial.
Según el decreto, las provincias beneficiadas tendrán un año para lanzar las licitaciones y 90 días para adjudicar los contratos. En caso de incumplimiento, la delegación caducará y la Nación retomará el control directo.
