La Justicia aún no imputa a nadie por las muertes de Raquel Pumilla e Hilda Alvarado, vinculadas al brote de botulismo registrado en La Pampa a fines de 2025. Se aguarda un informe pericial para determinar el origen de la bacteria.
La fiscal Cecilia Martini confirmó que todavía no hay personas imputadas en la investigación por las muertes de Raquel Pumilla e Hilda Alvarado, los dos casos vinculados epidemiológicamente al brote de botulismo registrado en La Pampa a fines de 2025 por el consumo de escabeche en mal estado. La funcionaria judicial explicó que aún resta una pericia clave para determinar cómo se originó la presencia de la bacteria y, a partir de allí, establecer si existió o no una conducta delictiva.
La principal hipótesis que intenta esclarecer la Justicia es en qué momento se produjo la contaminación. Puntualmente, se busca determinar si la toxina botulínica se generó por un error en el proceso de elaboración de un escabeche casero producido en Toay o si, en cambio, el problema surgió después de abierto el envase, por una conservación inadecuada del producto por parte de quien lo adquirió.
Los casos ocurrieron en diciembre de 2025. La primera víctima fue la cantante y poeta Hilda “la Negrita” Alvarado. Días después falleció la artista plástica Raquel Pumilla. El esposo de esta última, el escritor y periodista Juan Carlos “Pinky” Pumilla, también fue hospitalizado con síntomas compatibles con botulismo, aunque finalmente no se pudo confirmar que hubiera sufrido intoxicación por la toxina.
El desencadenante fue el consumo de escabeche casero, elaborado por una mujer en Toay. Fue consumido en una cena en Santa Rosa, a la que asistieron varias personas, entre las que estaban Alvarado y Pumilla. Lo que la Justicia busca determinar es si la bacteria del botulismo se activó por un mal procedimiento en la elaboración de ese escabeche o por una mala conservación del producto una vez abierto por la persona que lo compró.
La Justicia avanzó con la clausura del local donde se elaboraron las conservas y tomó declaración a la mujer que elaboraba los productos. En tanto, se hicieron análisis de los envases secuestrados y no se detectó la bacteria de botulismo.
El botulismo es una enfermedad grave causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum, que suele asociarse a conservas o escabeches mal elaborados o mal conservados. Provoca problemas neurológicos, visión borrosa, dificultad para hablar, debilidad muscular, problemas respiratorios y, en casos graves, la muerte.
La fiscal Martini dijo que aún no recibió los resultados de las pericias que requirió luego de recibir toda la información de estudios. Según detalló, ambas causas, la de Alvarado y Pumilla, continúan en etapa investigativa y el expediente todavía no cuenta con elementos suficientes para avanzar con una imputación concreta. “En su momento, se presentó voluntariamente la señora que fabricaba las conservas a brindar su versión, pero no hay una imputación concreta a nadie porque no tengo una pericia que determine el inicio de la bacteria”, sostuvo Martini.
La fiscal remarcó que tanto el caso de Raquel Pumilla como el de Hilda Alvarado fueron considerados casos de botulismo “por nexo epidemiológico”. Ahora, la expectativa está puesta en un informe técnico que fue solicitado luego de recibir estudios del Instituto Malbrán y de la Agencia de Investigación Científica. “Lo que me resta recibir es el informe pericial sobre el inicio de la bacteria. Con todos los estudios que se remitieron del Instituto Malbrán, más otros que hizo la Agencia de Investigación Científica, pedí una pericia para la determinación de presencia inicial de toxina, tendiente a determinar si hay elementos para atribuir conducta delictiva”, indicó. De acuerdo a lo expresado por Martini, el resultado de esa pericia podría llegar en los próximos días.
