Una mujer que insultó a personal docente y autoridades educativas durante una reunión en una escuela de General Pico recibió una probation de seis meses tras pedir disculpas.
En abril de este año, en el marco de una serie de pintadas amenazantes vinculadas a retos virales en colegios de La Pampa, se realizó una reunión informativa en una escuela de General Pico. Durante el encuentro, una madre increpó e insultó al personal docente y a autoridades del Ministerio de Educación.
Por estos hechos, la mujer fue denunciada y se le inició una causa en la justicia contravencional por proferir gritos e insultos y “perturbar el ejercicio de la función educativa”. La causa concluyó hoy con la suspensión del proceso a prueba (probation), luego de que la imputada pidiera disculpas personalmente a la directora, quien las aceptó en su nombre y en el del resto de los docentes.
La resolución fue adoptada por el juez contravencional de General Pico, Maximiliano Boga Doyhenard, tras una audiencia en la que participaron el fiscal Francisco Cuenca, el defensor oficial Alejandro Piñeiro y la imputada.
La probation permite cerrar la causa sin condena ni antecedentes, con el compromiso de cumplir reglas de conducta por un período determinado. En este caso, el beneficio se otorgó por seis meses, durante los cuales la mujer deberá fijar domicilio, comunicarse mensualmente con el Ministerio Público Fiscal y cesar “todo acto de perturbación y agresión” hacia las personas damnificadas y el resto del personal. Además, deberá “canalizar sus planteos futuros a la institución en forma respetuosa y por las vías institucionales existentes”.
Según la investigación, los hechos ocurrieron en dos momentos del mismo día. Por la mañana, la imputada “ocasionó molestias, perturbó la actividad educativa y profirió insultos a personal docente”, incluyendo a un coordinador, un delegado ministerial, dos directoras y una profesora. Por la tarde, durante la reunión de padres, “insultó e increpó al personal docente y a las autoridades educativas, debiendo ser retirada del lugar por personal policial”.
Estas conductas están tipificadas en los artículos 91 y 92 del Código Contravencional de La Pampa. La acción penal se extinguirá si la mujer no comete otra contravención durante el período de probation; de lo contrario, el beneficio será revocado.
Durante la audiencia, la fiscalía relató los hechos y la defensa ofreció como reparación el pedido de disculpas. El fiscal aceptó considerando que la mujer no tenía antecedentes contravencionales y que contaba con el consentimiento de los docentes. El juez hizo ingresar a la directora damnificada y le concedió la palabra a la imputada, quien pidió disculpas, afirmó que era “la primera vez” que le sucedía algo así y que tuvo “una reacción que no correspondía”. La directora aceptó las disculpas y señaló que lo resuelto será comunicado a la comunidad educativa.
Al evaluar la razonabilidad de la reparación, el juez Boga Doyhenard ponderó “el contexto de conmoción” en el que se produjeron los insultos, dado que ocurrieron “mientras se llevaba adelante una reunión informativa entre las autoridades del colegio y del Ministerio de Educación con los padres y madres de los alumnos/as, por la preocupación generada por la aparición de pintadas en los baños con amenazas anónimas para que no se asista a clase dado de que se producirían ‘tiroteos’”.
“La disculpa ofrecida por la imputada ha sido compatible con la finalidad reparadora del instituto, fue genuina y satisfactoria para la víctima, dado que su sentido no fue simbólico sino reparador del conflicto (…) No resulta admisible que el instituto se transforme en un mero mecanismo para evitar el debate oral y en este caso dicha desnaturalización no se verificó”, concluyó el magistrado.
