Una joven fotógrafa halló a un tero herido en la laguna Don Tomás de Santa Rosa. El ave fue sometida a una cirugía para extraerle un anzuelo y, tras varios días de recuperación, fue liberada en su hábitat.
Un rescate ocurrió en la laguna Don Tomás, en Santa Rosa, donde una joven fotógrafa amateur encontró a un tero herido con un anzuelo alojado en su cuerpo. Luego de una intervención quirúrgica y varios días de recuperación, el ave regresó a su hábitat.
La protagonista es Carola Vila, quien relató que todo sucedió mientras se dirigía a sacar fotografías en la zona de la laguna. “¿Se acuerdan del tero que encontré un día que iba camino a sacar fotos? Bueno, quédense para ver qué pasó y si no conocen la historia, también. El otro día me encontré un tero echado a la orilla del camino de la laguna y cuando miré con mayor detalle vi que le salía una tanza de la boca. Yo supuse que tenía un anzuelo adentro y por el peso de la plomada no se podía mover”, afirmó.
Ante la situación, decidió actuar de inmediato. “Con muchísimo dolor y sin dudarlo lo agarré y me lo llevé conmigo, dispuesta a buscar ayuda. Esta es la plomada que tenía colgando”, declaró.
La joven trasladó al ave a una veterinaria para intentar salvarla. “Encontramos la ayuda correcta en CityVet y fuimos de acá para allá para hacer la radiografía y volver por una solución”, relató.
Los estudios confirmaron las sospechas. El anzuelo estaba alojado en una zona delicada y la única posibilidad de salvar al animal era mediante una operación. “Efectivamente, como pueden ver en la radiografía, tenía el anzuelo en una zona muy complicada y solo había dos opciones, o una cirugía para tratar de sacárselo, o bueno, lo obvio. Así que decidimos ir por la cirugía. ¿Y qué creen? Este era el anzuelo que tenía adentro”, sostuvo.
“Un horror y ni me imagino el dolor. Pero el señor (por el tero) se despertó de la anestesia, pasó la primera noche, las primeras 24 horas y así. Iba todo excelente”, agregó.
Luego de la intervención, el ave comenzó una evolución favorable. Durante varios días permaneció bajo cuidados hasta que estuvo en condiciones de regresar a la naturaleza. “Le llevé unas lombrices para que coma un rico alimento y así fue. Se recuperó de 10. Así que decidimos que hoy, después de pasados varios días y con él sintiéndose muy bien, ya era hora de volver a su casa”, dijo.
Finalmente, el tero fue liberado en el lugar donde había sido encontrado. El momento quedó registrado en video. “El video habla por sí solo. Fue súper emocionante. Salió de la cajita y enseguida empezó a acicalarse, a vocalizar”, recordó. “Y al ratito aparecieron más teros y junto a ellos levantó vuelo y se fue. Esta es una historia de éxito, pero podría no haber sido el caso tranquilamente”, sostuvo.
A partir de la experiencia, Vila aprovechó para llamar la atención sobre los daños que generan los residuos de pesca cuando quedan abandonados en espacios naturales. “Estas cosas pasan muchísimo por irresponsabilidades o simplemente por no saber las consecuencias que trae dejar anzuelos, tanzas y demás residuos. Espero este video sirva para crear un poco más de conciencia y que la gente que realiza actividades recreativas pueda ver el impacto que muchas veces generan en nuestra fauna y ambiente. Espero hayan disfrutado de esta historia. Yo me fui con el corazón lleno”, afirmó.
“La fauna nativa es muy delicada, y así como salió bien, muchas veces no se tienen los mismos resultados. Así que espero con este video generar un poco más de conciencia y empatía con nuestra fauna. Si realizás alguna actividad recreativa, llevate los residuos. Hay veces que es inevitable cuando quedan en el agua, pero este anzuelo definitivamente estaba en la tierra”, concluyó.
