El Gobierno nacional avanzaría con un decreto para transferir la operación y mantenimiento de rutas nacionales a las provincias. Si bien el anuncio lo realizó el gobernador de Río Negro, la medida involucra a tramos de las rutas 22 y 151, que también atraviesan el territorio pampeano, generando interrogantes sobre su futuro manejo.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, afirmó este miércoles que el Gobierno nacional se dispone a dictar un decreto para transferir a las provincias la operación y el mantenimiento de rutas nacionales. Según indicó, en el caso de su provincia, la medida incluiría tramos de las rutas 22 y 151, dos vías que también pasan por La Pampa.
Esta información genera la duda sobre si esos tramos pampeanos también pasarían a control provincial. Cabe recordar que La Pampa había solicitado formalmente a la Nación, ante la retención de fondos y el colapso de esas rutas, que pasaran a su jurisdicción. Días atrás, el gobernador Sergio Ziliotto sostuvo que la deuda que mantiene el Gobierno nacional con la provincia debería destinarse a la reparación de las rutas nacionales.
«El grave y creciente deterioro de las rutas nacionales, que deriva el tránsito y sobrecarga a las provinciales, nos ocupan desde hace mucho tiempo. Ante ello, diseñamos un proyecto de un sistema de gestión vial estratégica para la provincia de La Pampa. Sobre un conjunto vial de 1400 kilómetros, de los cuales 600 son nacionales, y sobre las cuales circula el 80 % del tránsito vehicular», resaltó Ziliotto en esa oportunidad.
Según explicó Weretilneck, el esquema en análisis no implicaría un cambio de jurisdicción legal de las trazas, que seguirían siendo nacionales, pero las provincias asumirían la gestión de las rutas por un plazo estimado de 20 años, incluyendo obras y mecanismos de financiamiento. El decreto que confirmaría la transferencia «tendría que salir entre hoy y mañana», según sus declaraciones a Río Negro Radio, aclarando que será solo el inicio de una etapa de negociaciones técnicas más compleja.
Actualmente se desarrolla una instancia de negociación para definir el alcance concreto del traspaso. Entre los puntos en discusión se mencionan la delimitación de los tramos, la situación de los contratos vigentes con empresas y las fuentes de financiamiento, que podrían incluir créditos de organismos multilaterales. El mandatario rionegrino advirtió sobre la complejidad técnica del proceso, que requiere analizar el tránsito pesado y tramos con obras inconclusas.
El principal interrogante pasa por el financiamiento de obras y mantenimiento. Weretilneck admitió que una provincia no tiene capacidad presupuestaria para afrontar por sí sola una obra de la magnitud de la Ruta 22. En ese contexto, planteó alternativas aún en análisis, que incluyen financiamiento internacional y esquemas mixtos con participación privada, como posibles sistemas de peaje, aunque aclaró que sería aventurado definirlo en esta etapa.
