El gobierno nacional delegó la gestión de tramos de rutas en nueve provincias, medida que no incluyó a La Pampa. El ministro Fernández cuestionó la decisión, alegando una transferencia de responsabilidades sin los recursos correspondientes.
El ministro de Gobierno de La Pampa, Pascual Fernández, se refirió a la decisión del Gobierno nacional de delegar en nueve provincias la gestión de tramos de rutas nacionales para su reparación, una medida de la que La Pampa quedó excluida. «Como siempre, transfieren responsabilidades y se quedan con los recursos», expresó el funcionario en declaraciones a Radio Kermés.
La medida, conocida ayer, era un reclamo histórico de varios mandatarios provinciales, quienes solicitaban el traspaso de las rutas para su reparación, pero con la correspondiente asignación de fondos, algo que no se concretará con este esquema.
Las provincias incluidas en el decreto son Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan y Santa Cruz, cuyos gobiernos habían manifestado interés en asumir funciones sobre corredores estratégicos. La Pampa, que había sido una de las primeras en solicitar el traspaso, no fue incorporada.
El decreto presidencial permite a las provincias otorgar concesiones de obra pública para la administración, mantenimiento y ampliación de las rutas. Estas tareas podrán financiarse mediante el cobro de peajes, bajo las reglas establecidas por la legislación nacional vigente.
La normativa aclara que el Estado nacional mantendrá la titularidad de los caminos y la jurisdicción federal. La Dirección Nacional de Vialidad conservará funciones de auditoría y supervisión técnica. Además, cada proyecto deberá ser evaluado en su viabilidad económica y su impacto en el sistema vial nacional. En ningún caso la gestión provincial sobre las rutas podrá exceder los 30 años.
