LTF Argentina, accionista y acreedor del Frigorífico Pico, criticó la gestión de la familia Lowenstein y aseguró que busca sostener la planta para preservar más de 400 puestos de trabajo.
Un grupo inversor que figura como accionista y acreedor del Frigorífico Pico, paralizado desde hace casi medio año, comunicó que busca sostener la planta para continuar la producción y garantizar la fuente de trabajo. Al mismo tiempo, dejó al descubierto lo que consideraron graves falencias en la conducción de la empresa por parte de la familia Lowenstein.
Se trata de LTF Argentina, que viene aportando capital desde 2022 en el frigorífico. Hace poco más de un mes, Ernesto “Tito” Lowenstein y Alan Lowenstein, presidente y vicepresidente de Frigorífico General Pico S.A., anunciaron el fracaso de las negociaciones para la venta o alquiler y comunicaron el inicio del proceso de concurso de acreedores, en medio de deudas a proveedores y el despido de casi 200 empleados.
Desde la conducción de la firma apuntaron a un grupo financiero accionista y acreedor, al que acusaron de obstaculizar las alternativas, aunque no lo nombraron. Ahora LTF Argentina dio a conocer su posición con duras críticas a los Lowenstein.
En un comunicado, LTF Argentina afirmó que en 2024, ante pedidos del propio directorio encabezado por la familia Lowenstein, amplió su apoyo y capitalizó su crédito para evitar la paralización de la planta. Ese respaldo permitió que el frigorífico operara a plena capacidad durante meses, aun cuando el contexto del sector mostraba señales de deterioro.
Sin embargo, la crisis también dejó al descubierto fuertes cuestionamientos a la conducción. Según consta en documentación societaria, la decisión de presentar la compañía en concurso preventivo fue tomada por el directorio sin informar previamente a todos los accionistas. Además, durante meses no se habrían presentado balances ni reportes contables actualizados, y los pedidos formales de información habrían sido respondidos de manera parcial o ignorados.
En la asamblea del 24 de abril, donde se ratificó la presentación del concurso, el directorio excluyó del voto a los accionistas que cuestionaban la gestión, bajo el argumento de un supuesto conflicto de interés. De este modo, la ratificación se realizó únicamente con los votos del bloque controlador.
A pesar de ese escenario, los inversores decidieron acompañar el proceso concursal para evitar un daño mayor, dejando en claro que su decisión apuntaba a preservar la empresa. En paralelo, existen interesados en hacerse cargo de la operación, pero condicionan su participación a un cambio en la conducción.
LTF Argentina también manifestó su intención de reactivar la planta de Trenel y sostener la producción en un contexto económico complejo.
