El vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa, Mario Martínez, afirmó que la caída sostenida de las ventas está provocando despidos, dificultades para pagar proveedores e impuestos y un creciente endeudamiento de los comerciantes. Tras una reunión con la ministra de la Producción, Fernanda González, solicitó medidas urgentes para evitar un agravamiento de la situación.
El vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa, Mario Martínez, declaró a Radio Textual (por Radio Kermés) que la caída sostenida de las ventas está generando despidos, dificultades para pagar proveedores e impuestos y un creciente endeudamiento de los comerciantes. Luego de una reunión con la ministra de la Producción, Fernanda González, solicitó medidas urgentes para evitar un agravamiento de la situación.
— ¿Es tan grave la situación del comercio como para hablar de riesgo de colapso? —le preguntaron en el programa que conducen Luis Lardone y Luis Talone.
— La realidad es que lo que nos transmiten nuestros socios y lo que se viene viendo en esta crisis es una caída ininterrumpida del volumen de ventas. Eso está generando distintos inconvenientes, no solamente a nivel individual sino también grupal. En La Pampa la mayoría somos pymes y lo primero que se hace es cuidar al personal, pero ya en las encuestas que realizamos desde la Cámara empieza a verse que el 50% de nuestros asociados han tenido que hacer algún tipo de reducción o achicamiento.
— ¿Eso significa despidos y suspensiones?
— Sí, despidos, arreglos y distintas formas. Lo que surge claramente es que el principal paliativo que encontraron las empresas fue reducir costos como sea. Y reducir costos significa achicarse.
— ¿Qué le plantearon concretamente al Gobierno provincial?
— Fuimos con dos planteos específicos. Uno tiene que ver con la fuerte presión impositiva y los mecanismos de embargo y retenciones como el SIRCREB, que hacen todavía más difícil la situación de comerciantes e industriales. El otro tema tiene que ver con el endeudamiento que acumularon muchas empresas durante el año pasado. Estamos llegando a un cuello de botella donde ya no se pueden cumplir obligaciones, aumentan los atrasos impositivos y también hay dificultades para afrontar las deudas financieras.
— ¿Qué medidas solicitaron?
— Pedimos analizar junto al Ministerio de la Producción y al Banco de La Pampa alguna alternativa de reestructuración de deudas. Creemos que es un tema que debe comenzar a discutirse porque la situación se está agravando.
— ¿Qué respuesta obtuvieron de la ministra Fernanda González?
— La respuesta fue buena. Se comprometió a analizar la situación, a conversar con el gobernador y también con el Banco de La Pampa para profundizar el estudio de la problemática. Fue una primera reunión y esperamos continuar trabajando sobre estos temas.
— ¿La crisis todavía puede empeorar?
— Sí. Estamos convencidos de que todavía no tocó fondo. Lo vemos en distintos sectores. Primero fueron hoteleros y gastronómicos, pero la situación se está extendiendo. Hay sectores muy golpeados.
— ¿Qué ocurre particularmente con la gastronomía?
— Tenemos una comisión de gastronómicos dentro de la Cámara y vemos diariamente casos de locales que cierran, otros que pasan a la informalidad y algunos que directamente desaparecen. Es uno de los sectores más afectados.
— ¿Cómo está hoy la cadena de pagos?
— Cada vez hay más dificultades para afrontar pagos a proveedores. Algo que hace seis meses no ocurría hoy ya es una preocupación concreta. Las pymes nos dicen que no pueden cumplir con la totalidad de los pagos a proveedores ni con todas las obligaciones impositivas.
— ¿Qué impuestos resultan más difíciles de afrontar?
— Principalmente el IVA y las cargas sociales. Además, cuando una empresa deja de pagar cargas sociales se encuentra con otro problema: la legislación le impide acceder a financiamiento bancario. Entonces se genera una cadena cada vez más difícil de revertir.
— Algunos sostienen que las empresas deben reconvertirse. ¿Cómo ve ese planteo?
— La reconversión es necesaria, pero no es una palabra mágica. Hoy estamos en un mundo globalizado donde se compite con el exterior y con grandes cadenas de venta online. Para una pyme de La Pampa reconvertirse y enfrentar esa competencia no es algo sencillo ni inmediato.
— ¿Se terminó la esperanza de una recuperación?
— No. Si se terminara la esperanza estaríamos fritos. Siempre hay que tener esperanza. Pero también hay que ser realistas respecto de las dificultades que están atravesando las empresas y del tiempo que demandará una recuperación.
