Inspectores municipales clausuraron un emprendimiento del empresario Javier Catoni en la calle Marco Polo, entre Poetas Pampeanos y Ferreyra, por incumplir normas de zonificación. Catoni retiró las fajas de seguridad y continuó las tareas. El caso fue remitido al Juzgado de Faltas.
La Municipalidad de Santa Rosa clausuró una obra que el empresario Javier Catoni impulsa en el barrio Villa Martita, sobre la calle Marco Polo, entre Poetas Pampeanos y Ferreyra. Según informaron fuentes municipales, los trabajos ejecutados no cumplen con las normas de zonificación establecidas en el Código Urbano Ambiental de Santa Rosa.
Vecinos del sector manifestaron su rechazo al proyecto y señalaron que se trata de un “canil clandestino”. Advirtieron sobre el posible impacto acústico y sanitario que podría generar el funcionamiento del predio. Catoni desarrolla el emprendimiento a través de la fundación Sembrando Futuro. Meses atrás, declaró públicamente que su objetivo es crear un espacio recreativo y de resguardo para perros en una zona de características residenciales.
Tras constatar las irregularidades, personal municipal colocó fajas de seguridad en el lugar. Catoni retiró esas cintas y continuó con las tareas dentro del terreno. Ante esta situación, el acta de infracción fue remitida al Juzgado de Faltas, organismo que determinará las sanciones correspondientes por el incumplimiento de la medida de clausura.
Durante la inspección, el empresario sostuvo que los trabajos realizados eran menores y estaban vinculados con infraestructura edilicia. Esa explicación fue rechazada por los inspectores municipales y por los vecinos que cuestionan el avance del proyecto. En redes sociales, Catoni atribuyó la situación a una supuesta venganza de las autoridades municipales.
La controversia se suma a otra situación de repercusión pública. Gastón Alberdi, fundador de Avanza Libertad y examigo del presidente Javier Milei, afirmó que Catoni sería un operador local de una red de negocios vinculada a sectores de inteligencia y logística. Catoni reside en La Pampa desde hace aproximadamente dos décadas. Según sus declaraciones, acumuló una fortuna a comienzos de los años 2000 y trabajó como guardaespaldas de empresarios, entre ellos la familia Pérez Companc. Luego se incorporó a una multinacional estadounidense de seguridad privada y prestó servicios para compañías europeas, la Corona Española, el Palacio de Buckingham y jeques árabes.
En La Pampa, ganó notoriedad por instalar un centro de entrenamiento táctico en la zona de Jagüel del Monte, donde realiza capacitaciones en seguridad, tiro y operaciones especiales. La obra clausurada y el expediente en el Juzgado de Faltas marcan un nuevo episodio en la controversia que enfrenta a la fundación que encabeza con vecinos y autoridades municipales.
